Bolitas de garbanzos y brócoli: una cena vegetal que se arma sin complicaciones
Una receta fácil, sin gluten y sin ingredientes de origen animal que puede servirse como plato principal, guarnición o snack.

Preparar una cena vegetariana no siempre significa complicarse con varios utensilios, cookers o ingredientes difíciles de conseguir. Estas bolitas de garbanzos y brócoli al horno ofrecen una alternativa práctica: una tabla, un cuchillo y el horno. La combinación de garbanzos en conserva, brócoli, cebolla, ajo y perejil produce una masa compacta que puede boonarse con las manos y cocerse hasta quedar dorada.
El brócoli es el punto de partida de la preparación. Se separan los floretes y se llevan a hervor durante tres minutos, contando desde el momento en que el agua rompe el hervor. Conviene que queden firmes, porque después se pican muy finos y necesitan conservar algo de estructura para integrarse bien con el resto de la mezcla.
Cómo se prepara la masa
Los garbanzos cocidos y bien escurridos se aplastan en un bol, sin convertirlos en puré. En una sartén, se sofríe cebolla picada en aceite de oliva durante dos o tres minutos; cuando empieza a tomar color, se suma un diente de ajo y se cocina brevemente. Luego, esa preparación se vuelca sobre los garbanzos.
- Se incorporan el brócoli picado y perejil fresco al gusto.
- Se agregan dos cucharadas de harina de garbanzo y dos de semillas de lino molidas.
- Se condimenta con sal, pimienta negra recién molida, media cucharadita de comino y media de pimentón.
- La mezcla debe quedar suficientemente compacta para formar bolitas con las manos.
Las semillas de lino tienen una función específica dentro de esta receta: aportan estructura a la masa sin necesidad de utilizar harina de trigo. Para armar cada bolita, un truco útil es humedecer ligeramente las manos, de modo que la preparación no se pegue. Después, las bolitas se colocan sobre una bandeja forrada con papel de horno.
El horno debe estar a 200 grados y las bolitas se cocinan entre 20 y 25 minutos, hasta que empiecen a dorarse. El resultado se parece al falafel, aunque el proceso es mucho más sencillo. Se sirven de inmediato, solas o acompañadas con una salsa de yogur con tahini, salsa tártara o mayonesa. También pueden incorporarse a una ensalada sin agregar ninguna salsa.
Como consejo práctico, conviene respetar los tres minutos de cocción inicial del brócoli y escurrir muy bien los garbanzos antes de aplastarlos. El exceso de humedad puede hacer que la masa lose consistencia y sea más difícil de armar. ¿Las preparás como plato principal o preferís usarlas de guarnición?
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