Lunes, 31 de agosto de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Ecos del Iguazú

De la hiperinflación al dígito: el camino que la región ya recorrió y lo que cuesta repetirlo

La Argentina perforó el 2,1% mensual en julio de 2026, pero la variación interanual sigue por encima del 30%. Casos de Brasil, Ecuador, México, Perú, Uruguay, Paraguay y Colombia muestran que la última milla es la más larga y que los precios se vuelven más lentos, pero no se detienen.

FB
Fabián BogadoFrontera y comercio · 30 DE AGO DE 2026 · 3 min de lectura

La inflación mensual en Argentina tocó 2,1% en julio de 2026 y el dato trajo alivio. Sin embargo, la variación acumulada en doce meses continúa por encima del 30% y la mayoría de las consultoras privadas proyecta que el año cerrará sin perforar ese umbral. El recorrido no fue en línea recta: desde mayo de 2025, con una suba mensual de 1,5%, los precios retomaron impulso hasta llegar al 3,4% en marzo de 2026, para luego mejorar y volver a repuntar en julio por el rubro Esparcimiento y Recreación, que tiene comportamiento estacional en invierno.

Qué hicieron los países que ya pasaron por este umbral

La experiencia regional sirve para dimensionar lo que viene. Brasil y Ecuador lograron pasar de una inflación anual superior al 30% a menos del 10% en apenas dos años, aunque en circunstancias muy particulares: Brasil con el Plan Real de 1994, que incluyó una nueva moneda y un ancla cambiaria, y Ecuador con la dolarización del año 2000. México, Perú y Uruguay necesitaron cuatro años para el mismo recorrido; Guatemala, seis; Paraguay y Colombia, nueve; y Chile, El Salvador y Honduras, diez.

“Los procesos de desinflación no son lineales, y el tramo final suele ser el más difícil. Salvo Ecuador y Brasil, al resto de la región le llevó entre 4 y 10 años bajar la inflación desde niveles cercanos al 30% hasta un dígito de forma sostenida.”Ignacio Sniechowski, jefe de Research de IEB

Por qué la última milla es la más lenta

La razón detrás de esa demora tiene una lógica concreta. Federico Filippini, jefe de Research de Adcap Grupo Financiero, explicó que la primera etapa de una baja de inflación suele ser más rápida porque se revierten grandes shocks de precios relativos, se estabiliza la energía, se modera la inflación de bienes y se normalizan cadenas de suministro. La segunda etapa es más lenta porque el foco se traslada hacia los componentes más persistentes: alquileres, servicios médicos, seguros, servicios de transporte y salarios. Esas categorías ajustan con rezago porque dependen de contratos, costos laborales y expectativas.

  • Brasil y Ecuador: dos años, con cambio de moneda o dolarización como ancla.
  • México, Perú y Uruguay: cuatro años para consolidar el dígito.
  • Guatemala: seis años.
  • Paraguay y Colombia: nueve años.
  • Chile, El Salvador y Honduras: diez años, el extremo más largo del ranking regional.
  • Patrón común: la primera etapa de la baja es veloz; la segunda, la de los servicios y los contratos, es la que más demora y la que define si el dígito se sostiene.

Para el bolsillo, la lectura es directa: los aumentos no desaparecen de golpe. Se vuelven más lentos, pero siguen presentes durante un período prolongado. Los casos de la región muestran que, una vez cerca del umbral del 30% anual, consolidar precios de un solo dígito llevó entre dos y diez años según el país. La diferencia entre los más rápidos y los más lentos no estuvo solo en la política económica: también en la estructura de cada economía, en el peso de los servicios regulados y en la capacidad de anclar expectativas. La Argentina de 2026 está en el tramo donde la paciencia macroeconómica se vuelve tan importante como las decisiones técnicas.

FB
Fabián BogadoFrontera y comercio

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo