Saltar al contenido
Miércoles, 4 de noviembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Ecos del Iguazú

Ecos del Iguazú

Portada — Vida —

Maquillarse los ojos sin poner en riesgo la vista: los hábitos que marcan la diferencia

Máscara, sombras y delineador trabajan sobre una zona muy sensible. Qué cuidados recomiendan la Academia Estadounidense de Oftalmología y la Universidad de Waterloo para una rutina más segura.

SD
Soledad Da SilvaSociedad y vida · · 2 min de lectura
Maquillarse los ojos sin poner en riesgo la vista: los hábitos que marcan la diferencia

Frente al espejo, con el pincel en la mano y la luz del baño todavía prendida, muchas personas repiten un gesto que hacen desde hace años sin pensarlo demasiado. Es parte de la rutina diaria, una costumbre íntima que da seguridad. Pero la zona donde se aplican la máscara de pestañas, las sombras y el delineador es una de las más delicadas del cuerpo, y vale la pena detenerse a mirarla con otros ojos.

El contorno ocular está en contacto permanente con la película lagrimal y con la córnea, la capa transparente que protege la parte frontal del ojo. Cuando los cosméticos se aplican allí sin los cuidados necesarios, los residuos, las bacterias y las partículas pueden acumularse y provocar molestias que van desde una irritación leve hasta lesiones más serias.

Los brillos que pueden lastimar

La Academia Estadounidense de Oftalmología señaló que los productos con purpurina, pigmentos metálicos o partículas brillantes pueden desprenderse hacia la película lagrimal. Los fragmentos más grandes tienen capacidad de arañar la córnea, y ese riesgo se amplifica en quienes usan lentes de contacto. Para quien ya tiene una rutina armada, es un dato que conviene tener presente a la hora de elegir qué sombra usar.

Dónde conviene aplicar cada producto

Una de las recomendaciones más directas es aplicar el maquillaje por fuera de la línea de las pestañas, sin acercarlo al borde interno del párpado. En esa franja están las glándulas de Meibomio, que producen los aceites que forman parte de las lágrimas. La optometrista Olivia Ricci, profesora clínica adjunta de la Universidad de Waterloo, explicó que la acumulación de cosméticos en esa área puede obstruir esas glándulas y derivar en sequedad e incomodidad.

Cuánto dura cada producto

El recambio periódico también cuenta. La Academia Estadounidense de Oftalmología recomienda desechar el maquillaje ocular después de tres meses, sobre todo las fórmulas líquidas o cremosas, porque favorecen la proliferación bacteriana. La Universidad de Waterloo precisó los plazos de cada producto:

  • Máscara de pestañas: reemplazar cada tres o cuatro meses.
  • Sombras: pueden durar entre seis meses y un año.
  • Delineador: vida útil de alrededor de seis meses.
  • Fórmulas líquidas o cremosas: desechar después de tres meses, según la Academia Estadounidense de Oftalmología.

Compartir maquillaje o aplicadores implica transferir microorganismos de una persona a otra, algo que muchas veces se hace sin pensar entre amigas o familiares. Ante una infección como la conjuntivitis, ambas instituciones aconsejan descartar todos los cosméticos para ojos utilizados durante el cuadro y no volver a usarlos hasta que haya desaparecido por completo.

Dormir con maquillada es otro hábito que los especialistas desaconsejan. Según Ricci, los restos acumulados durante la noche pueden entrar en contacto con el ojo y asociarse con irritación, sequedad e inflamación. Para mí, que escribo esta nota desde la mirada de quien quiere cuidarse sin renunciar al ritual de arreglarse, la conclusión es sencilla: el maquillaje sigue siendo un placer, pero también merece su tiempo de limpieza y su momento de descarte.

SD
Soledad Da SilvaSociedad y vida

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo