Millones para investigar: la nueva apuesta de los inversores en inteligencia artificial
Un grupo de empresas consigue grandes sumas de capital antes de vender productos. La apuesta apunta a resolver problemas tecnológicos que podrían reducir los costos de la inteligencia artificial.

Por Bruno Kowalski, Tecnología
¿Por qué alguien invertiría millones en una empresa que todavía no vende nada? En el mundo de la inteligencia artificial, la respuesta está en lo que podría desarrollar. Hay compañías que reciben capital para investigar primero y dejan la comercialización para más adelante.
Un relevamiento publicado en septiembre por el fondo israelí VC Cafe identificó diez de estas empresas. En sus últimas grandes rondas reunieron, en conjunto, unos 11.600 millones de dólares. El informe aclaró que no todas están en la misma etapa: algunas ya ofrecen modelos o herramientas de acceso público y otras todavía no tienen productos disponibles.
La apuesta por usar menos recursos
Uno de los casos es Flapping Airplanes, una compañía estadounidense de investigación en inteligencia artificial. Recaudó 1.000 millones de dólares en una ronda encabezada por Index Ventures y Lux Capital, con participación de Sequoia Capital, GV, Kleiner Perkins y Nvidia. En enero de 2026 había conseguido otros 180 millones en su primera ronda. Por ahora, no comercializa productos.
Su objetivo es encontrar formas de entrenar y usar modelos de inteligencia artificial con menos datos y menor capacidad de cómputo. Para entenderlo, pienso en una cocina que busca preparar la misma comida con menos ingredientes y menos energía. En este caso, la mejora podría beneficiar a toda una industria que demanda cada vez más recursos.
El cofundador de la empresa, Asher Spector, sostiene que la demanda de inteligencia artificial crecerá más rápido que la oferta de chips y datos. Según su planteo, incluso una mejora del 10 por ciento en el rendimiento de cada procesador tendría un valor económico importante.
Tres caminos de investigación
- Flapping Airplanes busca reducir los datos y la capacidad de cómputo necesarios para entrenar y ejecutar modelos.
- AMI Labs, impulsada por Yann LeCun, ex responsable científico de inteligencia artificial en Meta, captó cerca de 1.000 millones de dólares en marzo de 2026. Investiga sistemas capaces de comprender el mundo físico, más allá de la predicción de texto.
- Safe Superintelligence, fundada por Ilya Sutskever, ex investigador de OpenAI, se orienta al desarrollo de inteligencia artificial segura y no prevé un producto comercial en el horizonte cercano.
La lógica es distinta de la que durante años predominó en las empresas tecnológicas emergentes, que necesitaban mostrar clientes reales para acceder a grandes inversiones. Acá el capital llega antes, aunque los problemas que estas compañías intentan resolver todavía no tienen una solución comprobada.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

La NASA hará estallar la Estación Espacial Internacional y reveló dónde impactará en 2030


SpaceX renuncia a intento de lanzar misión de intercambio de tripulación que permitirá a dos astronautas volver a la Tierra
