Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Ecos del Iguazú

Ecos del Iguazú

Venecia vivió una jornada de regresos y regresos: Pattinson volvió a brillar en la pantalla, Moretti al Lido y Oasis a los escenarios

El estreno de "Primetime", con Robert Pattinson encarnando al conductor Chris Hansen, acaparó los flashes del sábado en el Lido, mientras Nanni Moretti regresó a la competencia oficial tras 37 años, los Gallagher presentaron el documental del reencuentro de Oasis y Al Pacino envió su saludo desde lejos.

OD
Osvaldo DuarteCultura y espectáculos · · 5 min de lectura
Venecia vivió una jornada de regresos y regresos: Pattinson volvió a brillar en la pantalla, Moretti al Lido y Oasis a los escenarios

Les confieso algo que me retuerce la memoria cada vez que piso una alfombra roja, aunque sea de manera imaginaria: la primera vez que vi a un periodista de televisión perseguir a un sospechoso en vivo fue a finales de los años noventa, cuando todavía el control remoto era un objeto casi sagrado en la sala de la casa de mis viejos, y aquel formato, tan rudimentario como eficaz, ya anunciaba los dilemas éticos que hoy el cine vuelve a poner sobre la mesa. Por eso, cuando me enteré de que Robert Pattinson, el muchacho que durante años cargó con el sambenito de vampiro adolescente y luego se calzó la capucha del hombre murciélago, se había animado a meterse en la piel de Chris Hansen, el conductor de "To Catch a Predator", sentí que el Festival de Venecia me estaba devolviendo, en clave de thriller, una pregunta que las colonias de espectadores se llevan haciendo dos décadas: ¿dónde termina la investigación legítima y empieza el espectáculo del dolor ajeno? Pattinson llegó al Lido escapándole al jet lag y al cansancio de padre primerizo, y él mismo lo contó con una sonrisa que ya es marca registrada: "Acabo de tener un bebé. No tenía ganas de salir por la noche, así que de repente me encontré con el doble de tiempo disponible, lo cual me vino muy bien para estar aquí". Esa frase, pronunciada ante los periodistas que esperábamos en la sala de prensa, dice tanto del actor como del film: un hombre que atraviesa una paternidad reciente y que, sin embargo, se permite habitar la incomodidad de un personaje incómodo.

La función de gala de "Primetime" cerró con siete minutos de aplausos, una métrica caprichosa pero elocuente en un festival donde el reloj parece estirarse cuando el público quiere estirarlo, y Pattinson celebró el reconocimiento junto a su pareja, la cantante Suki Waterhouse, en una postal que mezcló glamour, paternidad compartida y un de estrellas que ya se huele la próxima temporada de premios de Hollywood. Las primeras críticas que cruzan el Atlántico coinciden en subrayar que el film no se limita a radiografiar al conductor: le toma el pulso a un país que convirtió la denuncia en producto de entretenimiento, y que ahora, en tiempos de streaming y de audiencias fragmentadas, vuelve a preguntarse cuánto jornalismo de investigación puede sostenerse cuando la cámara ya forma parte del método. Como colega de oficio que alguna vez soñó con un micrófono de aire y terminó escribiendo desde una redacción, les digo que la película incomoda en el lugar justo, y que la actuación de Pattinson, lejos de la pose fría de Bruce Wayne, se anima a mostrar las grietas de un hombre que sabe demasiado y se expone demasiado.

Moretti, Springsteen y un récord histórico en la banda de sonido

Pero Venecia, como buen puerto, no se conforma con una sola bodega, y antes del estreno de Pattinson el Lido había recibido a otro viejo conocido que, como Moretti, había decidido volver: Nanni Moretti, el director romano que sobrevivió a dos infartos y que tras treinta y siete años de ausencia volvió a la competencia oficial con "Succederà questa notte" (Ocurrirá esta noche), una historia de amor protagonizada por Louis Garrel y Jasmine Trinca en la que él mismo aparece en un rol secundario como el padre del personaje masculino. La película, según nos contó el director en la conferencia de prensa, nació de un deseo muy preciso: "Me propuse hablar de los sentimientos, de la necesidad de nombrarlos y dejar que se expresen sin reservas", dijo, y la frase, pronunciada por un cineasta que siempre se caracterizó por la ironía seca, sonó a confesión íntima en un escenario donde las confesiones íntimas suelen costar caras. Como bonus track, el film ostenta un récord que ya forma parte de la historia del festival: será la primera película en incluir en su banda de sonido una canción de Bruce Springsteen grabada en vivo, un detalle que, créanme, en esta ciudad de melómanos pesa más que un León de Oro.

Oasis volvió, Pacino saludó desde lejos y Sutherland se instaló en la Pequeña Italia

  • El documental sobre el regreso de Oasis tuvo su estreno mundial en el Lido con Liam y Noel Gallagher presentes en la alfombra roja, confirmando que la reunión de los hermanos y la vuelta de la banda británica a los escenarios sigue generando la misma fascinación de fines de los años noventa, cuando losGallagher aún discutían en público y el britpop reinaba sin discusión.
  • Kiefer Sutherland llegó a Venecia para encabezar "Father Joe", un thriller de acción ambientado en la Pequeña Italia de Manhattan durante los años noventa, con guión y producción de Luc Besson y dirección del debutante Barthélémy Grossmann, una combinación de nombres que, por sí sola, ya justifica la expectativa de los distribuidores europeos.
  • Al Pacino, que comparte el elenco de "Father Joe" como jefe mafioso, no viajó a Venecia y envió un saludo por video que se proyectó antes de la función, un gesto que, viniendo de quien viene, dejó a la sala con esa mezcla de melancolía y respeto que solo se reserva para los que ya son leyenda antes de que se apaguen las luces.

Como verán, esta jornada veneciana funcionó como un collage de regresos que, en clave cinéfila, terminó hablando de algo que atraviesa a todas estas historias: la necesidad de volver sobre lo que dejamos pendiente, ya sea un papel arriesgado, un amor no confesado, una banda que se separó entre peleas, un padre mafioso que ya no cruza el Atlántico o una canción de Springsteen grabada en vivo para una banda de sonido que, sin querer, terminó haciendo historia. Si me permiten una recomendación personal de estas que suelo dejarles cuando apago la computadora y me preparo para la próxima jornada, les sugiero que no se pierdan "Primetime" cuando llegue a las pantallas argentinas, no porque sea la película más cómoda del año sino porque, en estos tiempos de noticias que parecen guiones, viene bien recordar que el periodismo también puede ser examinado con la misma lupa que usa para mirar a los demás. Y si se cruzan con el documental de Oasis, dense el gusto, aunque más no sea para confirmar que la música, como el cine, también sabe fabricar regresos improbables.

OD
Osvaldo DuarteCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo