AySA puso sobre la mesa una suba del 22,6% para seis de cada diez hogares y una baja del 14,7% para dos de cada diez
La empresa presentó una readecuación tarifaria que modificaría la factura de agua y cloacas en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. La propuesta, que incluye topes mensuales acumulativos del 5%, se discute en una audiencia pública convocada por el ERAS entre el 8 y el 24 de octubre.

Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) elevó ante el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) un esquema de readecuación tarifaria cuyo indicador más visible es la factura residencial promedio, que pasaría de 27.156 a 30.250 pesos mensuales sin impuestos, según los valores de septiembre considerados por la empresa. Esa variación, del 11,4%, no se traslada de manera uniforme a los hogares: la compañía proyecta que el 60% de los usuarios residenciales enfrentará subas promedio del 22,6%, que el 20% obtendrá disminuciones promedio del 14,7% y que el 20% restante conservará el importe actual de su boleta.
El rediseño no se limita a un porcentaje general, sino que se apoya en coeficientes zonales, factores que ponderan la ubicación y las características del inmueble para fijar el cargo variable de la factura. AySA plantea que esos coeficientes, hoy distribuidos en once niveles, pasen a cinco. La modificación apunta a simplificar la estructura, aunque también reconfigura qué zonas pagan más y cuáles menos dentro del área servida, que abarca la Ciudad de Buenos Aires y los partidos del conurbano.
Aplicación gradual con tope del 5% mensual
Para evitar saltos abruptos, la empresa propone que los cargos modificados por los coeficientes zonales aumenten con un tope del 5% mensual acumulativo hasta alcanzar el valor previsto en el nuevo esquema. Adicionalmente, los usuarios que migren desde los segmentos más económicos perderán en tres etapas mensuales el descuento adicional del 15% que hoy perciben. De ese modo, la transición buscaría distribuir en el tiempo el impacto sobre los hogares que, en la comparación directa, registran las subas más pronunciadas.
El proyecto introduce, además, un cambio en la forma de calcular la boleta de los usuarios sin medidor, categoría que representa un volumen significativo de la facturación residencial y que se líquida por estimación del consumo según la zona y la tipología de la propiedad. En paralelo, en el Radio Antiguo porteño —el área histórica servida por las redes más antiguas— se ajustaría el valor del metro cúbico de cloacas para internalizar el cobro asociado a los desagües pluviales, un servicio que hasta ahora se financiaba de manera separada dentro de la estructura tarifaria.
Comercios, industrias y baldíos: el efecto fuera de los hogares
- Usuarios no residenciales: reducción media del 2,2%. El 63% no registraría cambios, el 22% obtendría bajas y el 15% afrontaría subas.
- Terrenos baldíos: la factura promedio subiría de 17.822 a 19.172 pesos mensuales sin impuestos, un incremento del 7,6%.
- Destino de la mayor recaudación: el ingreso adicional se orientaría al Programa de Tarifa Social, con el objetivo de ampliar su cobertura.
Antes de cualquier resolución, el ERAS convocó a una audiencia pública virtual en la que los interesados podrán presentar observaciones. La inscripción permanecerá abierta entre las 10 del 8 de octubre y las 10 del 24 de octubre. Las opiniones que se manifiesten allí no tendrán carácter vinculante, aunque el organismo regulador quedará obligado a explicitar de qué manera las incorporó al análisis o, en su defecto, los motivos por los que las descartó. La próxima reunión del sector quedó prevista para el 24 de octubre, fecha en la que cerrará el proceso de inscripción y se espera que avancen las deliberaciones formales sobre la propuesta de AySA.
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