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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ecos del Iguazú

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Chaves y Zaira Nara, otra vez juntas: el abrazo que terminó con cuatro años de distancia

Las modelos se reencontraron frente a las cámaras en medio de un desfile, recordaron que el acercamiento había empezado meses atrás en el atelier de una diseñadora y cerraron el capítulo con una frase que lo dice todo: "No hay orgullo. No hay rencor. Hay mucho cariño y mucho amor".

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Osvaldo DuarteCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
Chaves y Zaira Nara, otra vez juntas: el abrazo que terminó con cuatro años de distancia

A veces uno tiene la sensación de haber presenciado el inicio de un distanciamiento y, muchos meses después, encontrar el instante exacto en que ese hielo se derrite. Algo así me pasó al ver las imágenes que circularon en las últimas horas, con Paula Chaves y Zaira Nara reencontrándose delante de las cámaras después de casi cuatro años de silencio. Las dos modelos, que fueron amigas íntimas y comadres, dejaron de verse alrededor de 2021 y durante ese período evitaron cuidadosamente coincidir en cualquier evento público. Hasta que el jueves, en el marco de un desfile, el guión cambió para siempre.

Un encuentro que no fue improvisado

Aunque la postal llegó con abrazo, risas y bromas delante de los periodistas, lo cierto es que el deshielo ya tenía historia previa. Tal como contó Zaira en su momento, el primer acercamiento se había producido meses atrás, cuando las dos coincidieron de manera casual en el atelier de una diseñadora que las viste a ambas. "Hubo un acercamiento, a veces la vida te cruza en momentos puntuales. Fue lindo para las dos, hay mucho cariño", había dicho Nara en aquella oportunidad, mientras Chaves describió ese cruce como algo "del destino" y pidió reservar los detalles: "Es un tema nuestro y queremos preservarlo".

El jueves, en pleno desfile, la reconciliación se hizo visible. Paula estaba dando una entrevista cuando un periodista hizo notar la presencia de Zaira en el lugar y propició el encuentro en vivo. Chaves lo recibió con naturalidad y aclaró que la charla pendiente ya había tenido lugar: "Nos juntamos, hablamos, todo muy bien". Cuando Nara se sumó a la transmisión, el tono fue de complicidad abierta. "Nos amamos", dijo Zaira ante la insistencia de las preguntas, y poco después Paula le ofreció acercarla en su camioneta hasta su auto, que había quedado estacionado a veinte cuadras por un operativo policial. Entre sonrisas, las dos le propusieron al cronista "la exclusiva" del viaje, en clave de humor.

“No hay orgullo. No hay rencor. Hay mucho cariño y mucho amor.”Paula Chaves

Lo que el affaire dejó en el ambiente artístico

Durante los años de distancia, el alejamiento entre Chaves y Zaira fue uno de los episodios más comentados del ambiente artístico argentino. Eran amigas de toda la vida, compartieron escenarios, publicos y hasta el vínculo familiar que las une como comadres. Cuando el rumor y el silencio reemplazaron a las fotos juntas, cada aparición pública de una o de otra era leída como un mensaje cifrado. Por eso, el reencuentro del jueves tuvo algo de alivio colectivo: varias colegas y periodistas reconocieron en redes que la noticia cerraba una etapa que muchos habían seguido con atención.

  • El acercamiento había comenzado meses antes, en el atelier de una diseñadora que viste a ambas modelos.
  • El jueves se encontraron durante un desfile; Paula estaba siendo entrevistada y Zaira se sumó a la transmisión.
  • Hubo bromas, abrazo y un traslado compartido en la camioneta de Chaves, con "la exclusiva" ofrecida al periodista en tono de humor.
  • Las dos dejaron en claro que no van a dar detalles íntimos: "Basta, no nos gusta hablar de nuestra vida privada", señaló Nara con ironía.
  • La frase que cerró la jornada fue la de Chaves: "No hay orgullo. No hay rencor. Hay mucho cariño y mucho amor".

Antes de subirse a la camioneta, Chaves lo resumió en una sola línea que, a mi entender, define todo el espíritu de la jornada: "Está todo muy bien, por suerte". Después de tantos meses de versiones, de gestos leídos con lupa y de mutuo silencio, esa frase sencilla suena casi como una declaración de principios. Personalmente, creo que las reconciliaciones públicas siempre tienen algo de condicionado por el contexto mediático: las cámaras empujan, los tiempos se aceleran, las palabras se eligen para ser titulares. Pero también pienso que, cuando dos personas que se quisieron tanto vuelven a encontrarse, lo que importa es lo que pasa después de apagar la cámara, en la camioneta, en el camino de veinte cuadras hasta el auto, en esa conversación que ya tuvo lugar y que ellas, con bastante razón, quieren preservar para sí mismas. Mi recomendación, como siempre, es tomar la noticia con entusiasmo pero sin exigir demasiado: dejemos que Pao y Zai disfruten este nuevo comienzo sin convertirlo en otro motivo de Consumo veloz.

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Osvaldo DuarteCultura y espectáculos

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