El nuevo mouse de Logitech que aprende a sentir el dedo del jugador
El PRO X3 Superstrike reemplaza el clic tradicional por un sensor háptico configurable desde la computadora: seis niveles de vibración, Rapid Trigger y 135 horas de batería en un cuerpo de 59 gramos pensado para los shooters competitivos.

A mediados de los años noventa, cuando los cybers de Buenos Aires empezaban a llenarse de máquinas con Quake y Counter-Strike recién daba sus primeros pasos como mod, el mouse era apenas una herramienta: un periférico que movías sobre la almohadilla y al que pocos le pedían demasiado. Casi tres décadas después, la conversación cambió por completo, y cada milisegundo cuenta en la pulseada por ganar una ronda. En ese mundo hipercompetitivo aparece ahora el Logitech G PRO X3 Superstrike, un mouse que apuesta a algo casi filosófico: que el clic deje de ser un sonido seco y se convierta en una sensación ajustable, casi a la medida del dedo de cada jugador.
Lo que llega de la mano del "Chico" de Logitech, como lo conocen de cariño los fans de la marca, es un cambio técnico profundo: el sistema HITS reemplaza a los microinterruptores mecánicos y ópticos clásicos por un sensor inductivo con respuesta háptica. En criollo, eso significa que el botón ya no se acciona por un contacto físico que se rompe y se arma, sino por un sensor que detecta la pulsación y devuelve una vibración configurable. Es la misma idea que hace años está en los joysticks de consola y en algunos teléfonos, pero aplicada a un mouse de 59 gramos pensado para competencias de disparos.
Un clic con seis intensidades y memoria propia
- Punto de activación del clic ajustable desde el software Logitech G HUB, disponible para PC y Mac.
- Función Rapid Trigger para definir la distancia de reinicio de la pulsación, clave en juegos de reacción rápida.
- Seis niveles de intensidad de la vibración háptica, que el usuario elige según el juego o su gusto personal.
- Memoria interna para guardar perfiles y llevarlos a cualquier computadora sin reinstalar el programa.
Toda esa configuración se administra desde G HUB, el programa histórico de la marca, que en mi experiencia periodística sigue siendo una de las interfaces más amables para los jugadores que no quieren pelearse con drivers. El mouse guarda los ajustes en su memoria interna, así que si lo llevás a un torneo, a un ciber o a la casa de un amigo, mantiene su personalidad sin necesidad de software. Esa autonomía del periférico me parece una decisión muy acertada: en el fragor de la competencia nadie quiere depender de una computadora específica para que su mouse se comporte como siempre.
Conexión, sensor y batería: números para analizar
En el apartado inalámbrico, el PRO X3 Superstrike utiliza la tecnología LIGHTSPEED de Logitech, ya conocida por su latencia baja, y suma la opción de cable USB-C para los más puristas. La tasa de sondeo llega a los 8000 hercios, una cifra que todavía excede lo que la mayoría de los monitores puede mostrar: para aprovecharla de verdad, la marca recomienda un procesador moderno y una pantalla de 240 hercios o más. El sensor HERO 2, fiel a su tradición, alcanza los 44.000 DPI, aunque en shooters serios pocos se animan a subir tanto. En batería, la promesa es de hasta 135 horas, unas 45 más que la generación anterior, y se mantiene la compatibilidad con la alfombrilla POWERPLAY para carga inalámbrica, un punto a favor para los que odian los cables y las pilas gastadas a mitad de una partida.
El diseño se mantiene en la línea sobria que los jugadores competitivos valoran: carcasa simétrica, sin perforaciones para no debilitar la estructura, patas de PTFE en la base para deslizarse con igual soltura sobre tela o cristal, y unas cintas de agarre opcionales para los que quieren asegurar la mano en sesiones largas. Lo que no está, y es una decisión deliberada, es la iluminación RGB, los botones laterales adicionales para multitarea y la rueda con desplazamiento libre. Es un mouse que se sabe qué es y no se disfraza de otra cosa: una herramienta de precisión para Counter-Strike 2, Valorant, Apex Legends o Call of Duty: Warzone, los cuatro títulos que la propia marca menciona como escenarios ideales.
“El PRO X3 Superstrike es de esos productos que confirman que la industria dejó de discutir si el clic era bueno o malo, y empezó a discutir cómo se siente. La pregunta, para los que estamos del otro lado del mostrador, es simple: qué valoramos más a la hora de elegir un mouse para jugar, si la velocidad, la sensibilidad, el peso o, como propone ahora Logitech, la propia textura del clic bajo el dedo.”Osvaldo Duarte
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