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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ecos del Iguazú

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El regreso de Janer a la diaria: un arquitecto con el peso del pasado y oficio de galán

David Janer vuelve al formato diario como Josema, un arquitecto catalán que llega para mover el tablero de Perfumerías De la Reina en «Sueños de libertad» y reavivar los conflictos de la familia protagonista.

OD
Osvaldo DuarteCultura y espectáculos · · 5 min de lectura
El regreso de Janer a la diaria: un arquitecto con el peso del pasado y oficio de galán

A fines de los noventa, cuando todavía existían las filas en la puerta de los canales para ver llegar a los actores de las telenovelas, yo aprendí que un galán de la tarde no se medía solo por su fotogenia sino por cómo sostenía una mirada larga en un plano cerrado, esa capacidad de cargar una escena sin abrir la boca que distingue a los que se quedan décadas en pantalla de los que pasan como un cometa, y por eso me llamó la atención saber que David Janer, a quien durante años seguimos como el intrépido Gonzalo de Montalvo en «Águila Roja» y luego como Guillermo Galán Barrios en la interminable «Amar es para siempre», vuelve a meterse de lleno en una serie diaria con un personaje que le viene como anillo al dedo: Josema, un arquitecto catalán con aire refinado, melancolía a flor de piel y un pasado a cuesta que se va a cruzar con la historia de Perfumerías De la Reina en «Sueños de libertad», una ficción que en pocas semanas se ganó al público ibérico y que ahora apuesta a su presencia para sumar conflicto y profundidad.

Lo que más me interesa contarles es el cruce de caminos entre el oficio del personaje y el oficio del actor, porque Janer lo dijo con una claridad que vale la pena subrayar: la idea de construir atraviesa a Josema tanto en lo profesional como en lo personal, y eso no es un detalle de libreto sino una decisión narrativa que le permite a un galán de manual dejar de ser solamente el hombre que enamora a la protagonista y pasar a ser el que literalmente levanta paredes en un pueblo, diseñaiendas, remodela negocios y, de paso, reordena los afectos de una familia que tiene más secretos que cimientos.

De Barcelona al pueblo, con carpetas bajo el brazo

En la historia, Josema llega desde Barcelona y se instala en el pueblo donde la serie desarrolla sus tramas, y la descripción oficial lo pinta como un hombre refinado y melancólico que arrastra asuntos sin resolver de su vida anterior, de manera que cuando se cruce con los miembros de la familia dueña de Perfumerías De la Reina, su sola presencia va a funcionar como un espejo: les va a mostrar a cada uno lo que no quiere ver de sí mismo, algo que en una serie diaria se traduce en escenas largas, silencios incómodos y diálogos en los que se dice una cosa mientras se piensa otra, el ABC del género.

Janer, que habló del personaje con la prudencia del que sabe que cualquier palabra fuera de libreto puede transformarse en spoiler, contó que el arco de Josema tiene que ver con un pasado que vuelve a moverse al relacionarse con los demás, y lo graficó con una frase que me parece de manual: el personaje es de esos que construyen hacia afuera mientras por dentro se les desmorona lo que no resolvieron, y esa tensión entre la obra que se levanta con las manos y la herida que se lleva encima es, a mi entender, la mejor carta de presentación de un personaje que puede sostener capítulos enteros sin necesidad de grandes estallidos.

El reencuentro con un equipo conocido

Hay un dato que a mí, que vengo siguiendo estas producciones desde la época de «Amar en tiempos revueltos», me parece entrañable: Janer vuelve a la diaria de la mano de un equipo técnico con el que ya trabajó durante 658 episodios como Guillermo Galán Barrios en «Amar es para siempre», y ese reencuentro con profesionales de cámara, maquillaje, peluquería y vestuario le permitió, según sus propias palabras, sentirse cómodo desde los primeros días, algo que no es menor cuando uno recuerda que un set de grabación diario funciona casi como una comunidad chica donde los tiempos se miden en planos por hora y donde la confianza entre actor y equipo se nota a la legua en la pantalla.

Sobre su decisión de quedarse en la serie tanto como en su anterior ficción diaria, Janer fue cauto y aclaró que eso dependerá del desarrollo de los guiones, aunque dejó entrever que le gustaría, y quien haya visto la química que logró con sus compañeros de «Amar es para siempre» sabe que no es una declaración retórica: cuando un actor se acostumbra a la rutina de grabar cinco capítulos por semana durante meses, el salto a otro set se vuelve una mochila, y por eso esta vuelta a un equipo conocido puede ser, más que una simple mudanza laboral, un regreso a casa con oficio bajo el brazo.

Trayectoria y oficio: del héroe con capa al galán de traje

A los más jóvenes les cuento que Janer se hizo conocido en la televisión española con «Águila Roja», donde encarnó a Gonzalo de Montalvo, el hijo del noble que terminaba poniéndose la capa del héroe enmascarado, una producción que se mantuvo al aire durante nueve temporadas y 116 episodios, que llegó a superar los seis millones de espectadores en su mejor momento y que bajó el telón el 27 de octubre de 2016 dejando un hueco en la franja de aventuras, y que después de ese fenómeno construyó una carrera sólida en la diaria, primero en «Amar es para siempre» y ahora en «Sueños de libertad», dos títulos que confirman que el formato sigue vivo y que el público, lejos de cansarse, busca esas historias de toda la vida en las que uno se acomoda en el sillón como si fuera parte de la mesa del living.

“A mí, personalmente, lo que más me seduce del formato diario es que refleja las contradicciones, las alegrías y los dolores de la vida cotidiana, y creo que por eso engancha: porque uno ve en la pantalla los mismos líos que le pasan al lado de casa.”David Janer

Mi recomendación, como siempre, es que no se pierdan el ingreso de Josema a la trama porque tiene todas las cartas para convertirse en uno de esos personajes que dividen a la audiencia entre los que lo bancan a muerte y los que no lo pueden ni ver, que es justamente la clase de villano elegante o de galán con sombras que sostiene una serie diaria durante años, y si Janer mantiene el oficio que mostró como Galán Barrios, vamos a estar hablando mucho tiempo de este arquitecto con pasado, de su llegada desde Barcelona y de las paredes, las literales y las metafóricas, que se le van a venir encima a Perfumerías De la Reina.

OD
Osvaldo DuarteCultura y espectáculos

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