Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Ecos del Iguazú

Ecos del Iguazú

Gears of War: E-Day vuelve al Día de la Emergencia con Marcus y Dom al frente de un escuadrón que todavía no es Delta

La precuela de la saga se mete de lleno en el instante en que los Locust irrumpen sobre Sera y explica por qué, a esa altura, ni Baird ni Cole forman parte del grupo que encabezan los dos sobrevivientes más recordados por los fans de la franquicia.

OD
Osvaldo DuarteCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
Gears of War: E-Day vuelve al Día de la Emergencia con Marcus y Dom al frente de un escuadrón que todavía no es Delta

Todavía recuerdo la primera vez que escuché nombrar al Día de la Emergencia como si fuera una fecha del almanaque y no un invento de un videojuego. En mi casa se hablaba del bombardeo de Guernica, del 17 de octubre del 45, del Cordobazo, y de pronto mis sobrinos me explicaban que había existido un Día E en el planeta Sera y que, a partir de ahí, el mundo nunca volvió a ser el mismo. Cuando Gears of War: E-Day abrió su acceso anticipado para los usuarios de la edición deluxe, lo primero que sentí fue esa misma mezcla de asombro y curiosidad generacional: alguien había decidido volver sobre el instante exacto en que todo se rompió para contárnoslo desde sus protagonistas de entonces, no desde los veteranos que terminaron la guerra.

La campaña, como quedó dicho en los materiales que circularon en las últimas horas, se sitúa ni más ni menos que en el Día de la Emergencia, el ataque coordinado de los Locust contra la superficie de Sera que funciona como punto de partida de toda la franquicia. En esa línea de tiempo, los responsables de conducir la historia vuelven a ser Marcus Fenix y Dominic Santiago, pero el elenco que los rodea no es el que los jugadores de la trilogía clásica conocieron como Escuadrón Delta. A su lado aparecen Mags y Reyes, dos compañeros que amplían el reparto de una saga acostumbrada a presentar equipos de a cuatro.

Por qué Baird y Cole todavía no están en el equipo

Hay una pregunta que cualquier fan se hace apenas ve el primer trailer y que el propio material se ocupa de responder con mucha claridad: si este es el momento fundacional, ¿dónde están Baird y Cole? La explicación es estrictamente cronológica. Tanto Damon Baird como Augustus Cole se incorporan al Escuadrón Delta recién 14 años después de los hechos que muestra E-Day, durante los eventos del primer Gears of War. Cuando los Locust rompen la superficie de Sera, Marcus y Dom todavía no comparten filas con ellos y, por lo tanto, no tiene sentido narrativo meterlos en este grupo de protagonistas.

“Cuando los Locust rompen la superficie, Cole todavía firma autógrafos en los estadios; Baird todavía es un pibe que va a perder a sus padres ese mismo día. Meterlos en el mismo escuadrón habría sido una mentira histórica. La propia cronología de la saga se encarga de protegerlos.”Lectura del material de prensa

El guiño escondido a Cole y el clima de bar

Lo más jugoso para mí, en lo personal, es el detalle con el que la precuela reconoce a sus propios personajes. Hay un momento temprano de la campaña en el que Marcus y Dom están en un bar y por la pantalla del televisor del fondo se transmite una entrevista con Cole, todavía en su etapa de figura del thrashball y lejos de cualquier uniforme. La escena sirve como un pequeño guiño para los que jugamos la trilogía original, pero también cumple una función narrativa: deja en claro que la guerra no empieza con un soldado, sino con una sociedad entera que se entera de lo que se viene mientras toma una cerveza. Es, en el fondo, el mismo recurso que las grandes crónicas periodísticas suelen usar: empezar por el bar de la esquina antes de mostrar el primer tanque en la plaza.

Lo que me deja pensando este regreso a los orígenes es que, por una vez, la franquicia decide no contar la guerra desde el final, sino desde el momento en que todavía se podía elegir. Marcus y Dom son casi los mismos de siempre, pero distintos: con errores más chicos, con una vida privada más reconocible, con compañeros que no son los cuatro de siempre. Es la historia de cualquier grupo humano antes de que la historia los empuje a la inmortalidad. Y, como fan de la saga y, sobre todo, como alguien que disfruta cuando una historia grande se anima a empezar desde abajo, les digo lo que les diría a mis sobrinos: prueben E-Day aunque no sean gamers, porque esos primeros minutos en el bar con la entrevista de Cole de fondo valen, por sí solos, la entrada al universo. Si tienen la edición deluxe, ya están jugando. Si no, agenden el lanzamiento y preparen un café largo: esta es la clase de precuela que se disfruta sin apuro, mientras uno imagina a Marcus y Dom como dos pibes a los que todavía no les llegó la peor noche de sus vidas.

OD
Osvaldo DuarteCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo