Mariano Moreno arrancó la siembra: Ciudad Zapallo repartió semillas y arrancó su ciclo 2026-2027
El programa provincial del PRODA entregó kits gratuitos con cuatro variedades y abrió la inscripción para vecinos del interior neuquino. Cuenta una historia antes del dato general, explica cómo cultivar paso a paso y adelanta dónde retirar las semillas si te perdiste el lanzamiento.

Llegué a Mariano Moreno con el sol todavía bajo y la plaza ya estaba llena de gente con baldes, bolsas de nylon y alguna que otra conservadora. Eran familias del pueblo y de parajes cercanos que se habían acercado a la sede local del programa, convocadas por el arranque de la novena temporada de Ciudad Zapallo, la propuesta que el PRODA sostiene desde hace casi una década en el norte de la provincia del Neuquén. La escena era simple y a la vez significativa: vecinos haciendo fila para retirar, de manera totalmente gratuita, un kit con semillas de zapallo y un manual básico para aprender a cultivarlos en sus propias casas, sin necesidad de grandes extensiones de tierra ni de conocimientos previos.
Entre los presentes estaba Daniel Panitrull, un productor del paraje Los Hornos que el año pasado se llevó el primer puesto del concurso con un zapallo de casi 24 kilos. Lo vi cargando su kit nuevo con la misma tranquilidad de quien ya sabe lo que viene: meses de riego, control de plagas y paciencia hasta mayo, cuando se vuelva a entregar el premio al zapallo más pesado. Su caso es el ejemplo más elocuente de lo que puede dar este programa cuando se le dedica tiempo y se siguen las recomendaciones de los técnicos.
Qué trae el kit y qué se aprende en el taller
- Cuatro variedades de semillas: zapallo gris plomo, alargado, anko y Atlántico gigante.
- Capacitación inicial sobre los cuatro pilares del cultivo: luz, temperatura, agua y suelo.
- Enseñanza de técnicas para fecundar la flor femenina y mejorar el rendimiento.
- Preparación del pozo de plantación con materia orgánica, bajo un enfoque agroecológico.
- Acompañamiento técnico durante toda la temporada hasta la cosecha en mayo de 2027.
La capacitación inicial no se queda en la teoría: quienes participan reciben indicaciones concretas sobre cómo preparar el pozo de plantación, cuánta agua aportar en cada etapa y de qué manera identificar la flor femenina para fecundarla manualmente, un paso clave para garantizar frutos grandes y sanos. También se trabaja la incorporación de materia orgánica al suelo, una práctica sencilla que marca diferencias importantes en el peso final del zapallo. Todo el esquema está pensado para que cualquier familia, aunque viva en una casa chica o en un patio reducido, pueda sumarse.
“Entregamos semillas y saberes al mismo tiempo. La idea es que las familias vuelvan a producir parte de su propio alimento, con herramientas simples y acompañamiento del equipo técnico.”Aldo González, director provincial del PRODA
Hasta el momento ya se sumaron más de 150 vecinos de Mariano Moreno, El Cholar, Loncopué y Chos Malal, una cifra que muestra cómo el programa fue ampliando su alcance de a poco, localidad por localidad, hasta convertirse en un clásico de la temporada primavera-verano en la zona. La mecánica es simple: cada familia retira su kit, siembra en su casa, sigue las recomendaciones del equipo técnico y, si le va bien, compite en el cierre de mayo por los premios a los zapallos más pesados y destacados.
Para quienes no pudieron acercarse al acto de lanzamiento, hay una segunda oportunidad: los kits se retiran en la Dirección de Economía Circular de la municipalidad de Mariano Moreno, donde también se puede pedir orientación sobre fechas de siembra, distancias de plantación y cuidados sanitarios. Yo, que vengo siguiendo este programa hace varias temporadas, me quedo con la certeza de que cada año suma más gente y de que el premio al zapallo más pesado ya es, en sí mismo, una tradición compartida del norte neuquino.
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