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Ecos del Iguazú

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Mikey Madison vuelve al ring mediático: la heredera de la corona que Fincher y Sorkin dejaron en 2010

Después de la consagración por "Anora" y un silencio cinematográfico que se hizo notar, la actriz californiana se mete en la piel de la whistleblower Frances Haugen en una secuela que reescribe la leyenda de "La red social" con Jeremy Strong y Jeremy Allen White como escuderos de lujo.

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Osvaldo DuarteCultura y espectáculos · · 6 min de lectura
Mikey Madison vuelve al ring mediático: la heredera de la corona que Fincher y Sorkin dejaron en 2010

A fines del verano de 2010, cuando todavía se podía fumar en los balcones de Buenos Aires sin que nadie mirara con gesto de reprobación y uno se sentaba frente a la computadora de escritorio con la certeza de que nadie iba a robarle la conexión wi fi, un puñado de colegas y yo discutíamos en una redacción del centro sobre una película que acababa de llegar al país: "La red social", el debut en la dirección del inquieto David Fincher sobre un guion que Aaron Sorkin había cincelado como si tallara un mueble de época. Era la historia de un muchacho tímido, prodigiosamente inteligente y emocionalmente inhábil que había fundado una cosa llamada Facebook en un dormitorio de Harvard y que, de la noche a la mañana, se había convertido en el centro de un huracán de litigios, traiciones y dinero. La película ganó el Óscar al mejor guion adaptado, se llenó de elogios por su montaje milimétrico y dejó en la memoria colectiva la imagen de Jesse Eisenberg caminando por los pasillos de una facultad inglesa con cara de no entender bien qué le acababa de pasar. Quince años después, en una operación que tiene tanto de lógica industrial como de arriesgada apuesta autoral, la maquinaria de Hollywood decidió que aquella historia no estaba terminada, y que el mundo necesitaba una segunda parte. La nueva entrega se llama "El precio de la red", tiene fecha de estreno para octubre de 2026, y lo más interesante es que ya no cuenta la misma leyenda desde el mismo ángulo.

Una protagonista que no estaba en la foto original

El cambio central de "El precio de la red" no es cosmético ni de marketing: es de punto de vista. Fincher y Sorkin habían construido una tragedia griega ambientada en los orígenes de la red social, en las disputas entre los fundadores, en las noches sin dormir de un Zuckerberg que apenas si levantaba la vista de la pantalla. La nueva película, escrita otra vez por Sorkin pero dirigida por él mismo en esta oportunidad, salta hacia adelante y elige como centro a alguien que en 2010 todavía no existía en la conversación pública: Frances Haugen, la ex analista de Facebook que en 2021 hizo estallar la interna de la compañía cuando decidió copiar miles de documentos internos y entregárselos al Wall Street Journal. Lo que siguió fue un escándalo mayúsculo: revelaciones sobre cómo la plataforma priorizaba el engagement por encima de la salud mental de sus usuarios, sobre los efectos de Instagram en adolescentes, sobre la forma en que los algoritmos amplificaban discursos de odio. La Casa Blanca pidió regulaciones, el Congreso de Estados Unidos abrió audiencias, y Haugen se convirtió, para bien y para mal, en una de las whistleblower más famosas de la década. Mikey Madison, la joven californiana que a principios de 2025 se llevó el Óscar a la mejor actriz por su descomunal trabajo en "Anora", es la elegida para ponerse en la piel de esta mujer compleja, descreída y, según cuentan quienes la conocieron, profundamente convencida de que la verdad era más importante que su propio futuro en la empresa.

Madison, a la que los cronistas de Hollywood suelen llamar "Mikey" en los titulares como si fuera una vieja conocida del público, tiene apenas 27 años y ya acumula nueve largometrajes en su filmografía, una rareza para una generación de actrices que suelen pasar años en comedias independientes antes de pegar el salto. Pero el caso de "Mikey" es distinto: su consagración en "Anora" fue tan rotunda, tan celebrada por la crítica y tan aplaudida por la industria, que la decisión de mantenerse alejada de los rodajes durante casi dos años fue leída como una estrategia deliberada. Cuando se conoció que su regreso sería en un proyecto con el pedigree de "El precio de la red", la conversación en los pasillos de los estudios se encendió: se especuló con presupuestos cercanos a los cien millones de dólares, con la posibilidad de que Sorkin se pusiera por primera vez detrás de cámara después de décadas escribiendo para otros, y con un elenco que mezclaba viejas glorias con caras nuevas.

Elenco nuevo para una historia conocida

  • Jeremy Strong, el actor que se consagró como Kendall Roy en la serie "Succession", reemplaza a Jesse Eisenberg en el papel de Mark Zuckerberg. La decisión se conoció durante la preproducción y fue una de las más comentadas, porque el sombra de Eisenberg sobre el personaje es larga y densa. Strong, conocido por sus métodos de inmersión y por su capacidad para habitar personajes de largo aliento, encara ahora el desafío de hacer suyo a un ícono de la cultura pop contemporánea.
  • Jeremy Allen White, la estrella de "The Bear", completa el reparto principal en un rol que todavía no fue detallado oficialmente, pero que en los mentideros de Hollywood se asocia a uno de los ejecutivos que en la primera entrega quedó en segundo plano. White llega a la película con el envión de haber ganado dos Emmy consecutivos y de haberse transformado en una de las caras más codiciadas de la industria del streaming.
  • Aaron Sorkin, el guionista que en 2010 ganó el Óscar por el libreto de "La red social", debuta como director en un largometraje de ficción. Lo hace con la misma historia que conoce de memoria, pero con la perspectiva que dan quince años de debates sobre el poder de las redes sociales, la privacidad y la responsabilidad de las plataformas.

Una secuela que se anima a preguntar

La primera "La red social" terminaba con una pregunta incómoda, casi naïf, que se hacía el personaje de Eisenberg mirando a su abogada: si él tenía que haber construido todo aquello, si el precio de la conectividad global era justo, si la soledad del fundador era el verdadero peaje. Aquella pregunta quedó flotando en el aire durante quince años, alimentada por documentales, libros de investigación y reportajes que mostraban a un Zuckerberg convertido en magnate, declarando ante parlamentos europeos y moviéndose con la incomodidad de un pez fuera del agua en las audiencias públicas. "El precio de la red" recoge esa pregunta y la reformula desde un lugar más contemporáneo: ya no se trata de si la red social debió existir, sino de qué hacer cuando, una vez que existe, descubrimos que su funcionamiento interno contradice las promesas que le dieron origen. Es un giro que tiene tanto de thriller corporativo como de drama de conciencia, y que promete devolver a Sorkin al terreno donde mejor se mueve: los diálogos que suenan a declaraciones judiciales, las escenas donde dos personas se destruyen mutuamente sin levantar la voz, los pasillos de empresas que parecen tribunales.

Mientras esperamos el estreno, que en la Argentina todavía no tiene fecha confirmada pero que se espera para las últimas semanas de octubre de 2026, les dejo una recomendación personal, de esas que uno se anima a hacer cuando lleva décadas cubriendo estrenos y sabe cuándo una película promete dar que hablar: marquen esta fecha en la agenda, no se queden con el trailer, y si pueden, relean antes algunos de los reportajes que el Wall Street Journal publicó en septiembre de 2021 a partir de los documentos de Frances Haugen. Van a entender mejor por qué Madison eligió este papel como su regreso, por qué Sorkin decidió dirigir su propio guion después de tanto tiempo, y por qué Hollywood, que muchas veces se equivoca al elegir sus batallas, esta vez parece haber encontrado una historia que todavía necesita ser contada. Yo, por las dudas, ya reservé mi butaca.

OD
Osvaldo DuarteCultura y espectáculos

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