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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ecos del Iguazú

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Nicolas Cage, el doble juego de las palabras: cuando adaptar es también reinventarse

El actor revive en «Adaptation» una de sus interpretaciones más osadas, bajo la mirada de Spike Jonze y el guion imposible de Charlie Kaufman, en una película que se pregunta cómo se cuenta un libro en lenguaje de cine.

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Osvaldo DuarteCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Nicolas Cage, el doble juego de las palabras: cuando adaptar es también reinventarse

Tengo que confesarles que la primera vez que escuché hablar de «Adaptation» fue en un ciclo de cine de los años dos mil, en aquel viejo cine de barrio donde programaban películas que la pantalla grande del centro ya había dejado de lado. Allí, entre pochoclos recalentados y butacas que crujían, descubrí que el cine podía tomarse a sí mismo como tema, y que un actor podía desdoblarse como un guiño frente al espejo. Nicolas Cage, que para muchos era apenas el héroe de acción de los años noventa, aparecía allí con una de sus interpretaciones más arriesgadas, en una película que se animaba a preguntarse, de manera frontal, cómo se transforma un libro en una película.

Un libro, un guion y un director en la cuerda floja

La película toma como punto de partida la obra de Susan Orlean sobre la orquídea fantasma y, a partir de allí, Spike Jonze y Charlie Kaufman construyen un relato que nunca termina de decidirse entre la realidad y la ficción. El guion se permite ser, al mismo tiempo, la historia que se cuenta y la historia de quienes intentan contarla. Esa autoconciencia narrativa es, a mi entender, lo que vuelve a «Adaptation» una rareza dentro del cine comercial de Hollywood.

Kaufman escribe un guion en el que aparece él mismo como personaje, con sus bloqueos, sus inseguridades y su hermano gemelo imaginario. Esa jugada le permite a Cage lucirse en un doble papel: el del guionista torturado y el de su hermano, que encarna todo lo que el primero no se anima a ser. Es un ejercicio de acting notable, cargado de humor y de una melancolía muy fina, que escapó al Oscar en su ağıd.

La cara menos conocida de Cage

Porque conviene recordarlo: el Nicolas que muchos llevan en la memoria es el de las películas de acción y las caras exageradas, el de los gritos y los gestos ampulosos. Pero su filmografía tiene costados mucho más silenciosos, que vale la pena repasar.

  • En «Leaving Las Vegas» se quedó con el Óscar al mejor actor por su composición de un guionista que decide dejarse morir en Las Vegas, en una actuación tan austera como desgarradora.
  • En «Al límite», bajo la dirección de Martin Scorsese y con guión de Paul Schrader, se mete en la piel de un paramédico que transita el insomnio y el desgaste emocional en las calles de Nueva York.
  • En «El hombre del tiempo», dirigida por Gore Verbinski, compone a un padre y hombre del clima que ve cómo su vida se desmorona entre la desilusión y el humor involuntario.
  • En «El señor de la guerra», junto a Andrew Niccol, se transforma en un traficante de armas en un drama criminal con mirada fría sobre el negocio de las armas.

Esa variedad explica por qué un actor al que se suele asociar con el exceso también puede sostener personajes callados, heridos, casi invisibles. Y «Adaptation», justamente, le permite moverse en ese terreno intermedio: el de un hombre que escribe y el de un hombre que actúa, el de alguien que busca y el de alguien que ya lo encontró.

Una recomendación personal

Si nunca la vieron, mi sugerencia es que le den una oportunidad un sábado por la noche, con la televisión en pausa y un café de por medio. Es una de esas películas que envejecen bien, porque su pregunta central sigue vigente: cómo se cuenta, en imágenes, aquello que otro escribió primero en palabras. Y a ustedes, ¿cuál de las interpretaciones de Cage les gustaría volver a ver en pantalla?

OD
Osvaldo DuarteCultura y espectáculos

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