Saltar al contenido
Sábado, 17 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Ecos del Iguazú

Ecos del Iguazú

Portada — Turismo —

Palermo ya tiene su esquina hamburguesera: Gordis Burger abrió en El Salvador y Fitz Roy con smash de vacío y tapa de asado

El creador de contenido Federico Perales, El Gordis, se animó con su primer local físico: cuatro recetas de carne, una de pollo, pantalla de autogestión y un solo motto: que la gente coma bien sin pagar de más.

KS
Karina SzewczukTurismo · · 5 min de lectura
Palermo ya tiene su esquina hamburguesera: Gordis Burger abrió en El Salvador y Fitz Roy con smash de vacío y tapa de asado

Estoy parada en la esquina de El Salvador y Fitz Roy, en pleno Palermo, y la verdad es que el movimiento ya se siente: Gordis Burger, el desembarco físico de Federico Perales —más conocido como El Gordis en redes y en YouTube— acaba de abrir sus puertas con una propuesta directa, sin vueltas y pensada para resolver la clásica pregunta de la noche porteña: qué comemos que esté bueno, rápido y a un precio razonable. El local, que llevó un año y tres meses de desarrollo, se presenta con una carta corta y muy clara, donde las cuatro versiones de carne arrancan en los 16.000 pesos y la más completa, doble, trepa hasta los 28.000. La idea, me cuenta Federico, fue armar algo que él mismo quisiera comerse después de tres años recorriendo hamburgueserías y dejando su opinión en video.

La carta, en detalle y sin sorpresas

  • La Clásica: cheddar, pepinos encurtidos, cebolla y Salsa Gordis. Simple 16.000, doble 22.500.
  • La Tasti: tomate, lechuga y una versión propia de la salsa. Simple 16.000, doble 22.500.
  • La Cuarto: cheddar, cebolla, ketchup y salsa de la casa. Simple 16.000, doble 22.500.
  • La Bacon: cebolla crocante, bacon glaseado, cheddar y salsa especial. Simple 21.500, doble 28.000.
  • La Chicken: medallón de pollo crocante, pan con sésamo, cheddar, bacon glaseado, lechuga, ranch y mostaza con miel. Unico tamaño, 16.000.
  • Extra de Salsa Gordis en un recipiente aparte: 1.000.

Antes de seguir, un dato que me parece clave para el que mira la carta con el bolsillo abierto: las cuatro opciones de carne se sirven en pan brioche y utilizan medallones smash, una técnica que aplasta la carne contra la plancha para conseguir ese borde crocante que a muchos nos vuelve locos. La mezcla, según me detalla Perales, lleva 50 por ciento de vacío, 40 por ciento de tapa de asado y 10 por ciento de grasa, una combinación grasa y sabrosa que explica bastante del resultado final. Las papas, mientras tanto, vienen con un sazonado propio a base de hierbas y especias, y en la boca se nota que hubo tiempo para probar hasta dar con el punto justo.

Cómo se come y cómo se paga en el local

Una de las cosas que más me llamó la atención al entrar es la dinámica del lugar, que apunta a resolver la noche sin hacer fila eterna. El pedido se puede hacer de dos maneras bien distintas: en las pantallas táctilas que están a la vista, donde uno elige, paga con tarjeta o medios electrónicos y retira cuando le avisan, o en la caja tradicional, con la fila de siempre. No hay delivery desde esta sucursal: Perales me explica que la operación de entregas se montó en una cocina separada, una decisión que, según cuenta, les permitió cuidar la calidad sin resignar espacio en el salón. Y un número que deja dimensión del envión inicial: en una jornada llegaron a despachar 3.000 hamburguesas, algo que habla del boca a boca y de cómo se mueve Palermo cuando aparece una propuesta que engancha.

“La idea fue armar una hamburguesa que yo quisiera comer todos los días, con una mezcla generosa y un precio que no asuste. Por eso elegimos vacío y tapa de asado, y por eso la carta es corta: para hacer bien pocas cosas, no muchas mal.”Federico Perales, El Gordis

Un proyecto con chef y con socios

Hay algo que vale la pena subrayar para quien mira este tipo de aperturas con cierto escepticismo: Gordis Burger no es un capricho solitario de un influencer que se cansó de reseñar y pasó al mostrador. Federico se asoció con un empresario gastronómico con recorrido y, sobre todo, terminó de ajustar las recetas junto a un chef ejecutivo, una pata profesional que suele marcar la diferencia entre un local que sobrevive a la primera semana y uno que se queda. Esa decisión, sumada al tiempo de desarrollo de más de un año, se nota cuando uno mira los detalles: el pan brioche, la cocción de los medallones, el punto de las salsas, el sazonado de las papas. No hay nada revolucionario en la propuesta, y creo que ahí está parte de su acierto: hace lo que tiene que hacer, sin prometer más de la cuenta, y a un precio que entra en la lógica de la salida nocturna en Buenos Aires.

Consejos prácticos para quien vaya

Si están pensando en pegar una vuelta, les dejo lo que a mí siempre me sirve cuando visito un lugar recién abierto: vayan con tiempo, sobre todo el primer mes, porque la demanda suele superar al personal y los tiempos se estiran; aprovechen la pantalla para pagar y evitar la fila, sobre todo en horario pico; y si son de los que no se deciden, arranquen por la Clásica o la Cuarto en versión simple, que es donde mejor se aprecia el blend de vacío y tapa de asado sin que otros ingredientes tapen el sabor de la carne. Después, en la segunda visita, se mandan la Bacon doble, que por los 28.000 pesos es la apuesta fuerte de la carta y la que mejor maridaje logra con el bacon glaseado. Y un dato no menor: sumen el extra de Salsa Gordis en su recipiente aparte, porque 1.000 pesos es lo que separa una buena experiencia de una realmente redonda. Palmeros y no tanto, ya tienen esquina nueva para sumar a la lista de las imprescindibles.

KS
Karina SzewczukTurismo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo