Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Ecos del Iguazú

Ecos del Iguazú

Portada — Vida —

Plottier se sube a la cruzada por el sauce criollo: el árbol que casi nadie sabe que es nuestro

Un taller gratuito y semanal empezará el martes 8 de septiembre en el CFPA Nº 1 para enseñar a multiplicar el único sauce nativo de Argentina y devolverlo al territorio.

SD
Soledad Da SilvaSociedad y vida · · 4 min de lectura
Plottier se sube a la cruzada por el sauce criollo: el árbol que casi nadie sabe que es nuestro

Son las cuatro de la tarde de un martes todavía por llegar en Plottier y, mientras el sol empieza a pegar flojo sobre la Ruta 22, en el kilómetro 1232 ya están armando los bancos con las sillas. En ese galpón del Centro de Formación Profesional Agropecuario Nº 1, el aire trae ese olor a composta y a gajos verdes que tienen los lugares donde se aprende a hacer cosas con las manos. El motivo, esta vez, es un árbol que la mayoría cruza en auto sin prestarle atención: el Sauce Criollo, Salix humboldtiana, la única especie de sauce originaria de Argentina, un gigante silencioso al que casi nadie sabe ponerle nombre.

A partir del martes 8 de septiembre, cada semana se repite el mismo ritual. De 16 a 18, el espacio se llena de curiosos que van desde un productor con las manos curtidas hasta un chico de escuela secundaria, pasando por una vecina del barrio que se enteró por el grupo de WhatsApp. La invitación es abierta, gratuita y está pensada para que cualquiera pueda sumarse: vecinos, productores, estudiantes, organizaciones o instituciones que quieran aprender a identificar la especie, cosechar estacas y, sobre todo, reproducirla para después plantar.

Un árbol que pasa desapercibido

Acá aparece una paradoja que me cuesta digerir: se trata de un sauce nativo, adaptado de pies a cabeza a los ríos y las costas del continente, y sin embargo la mayoría lo confunde con sus primos europeos, esos sauces llorones que llegaron después y que se adueñaron de la conversación. El Sauce Criollo vive en galería a orillas de los cursos de agua, sostiene márgenes, da sombra, alimenta fauna. Por eso la capacitación, lejos de quedarse en la charla teórica, arranca desde el primer día con práctica: recolección de estacas, armado de un estaquero y seguimiento del proceso de enraizamiento. También está prevista la observación de la flor, una manera honesta de enseñar a reconocer el árbol en su propio territorio y no sólo en una foto.

El taller no se pensó como un evento puntual sino como una unidad productiva en serio. La idea es montar un estaquero permanente, un espacio donde la formación y la producción de plantas convivan todos los martes. Las plantas que salgan de allí están llamadas a futuras acciones de plantación y recuperación en la región. Para los que llevamos años viendo cómo se pierden los bosques de ribera, escuchar esto es como encontrar agua en el medio de la estepa.

Conocimientos que ya dieron resultado

La propuesta no sale de la nada. Tiene el respaldo del trabajo que viene haciendo el INTA en la Patagonia con propagación vegetativa y cultivo en estaqueros, una técnica que permite multiplicar el sauce sin necesidad de semillas. En Río Negro, durante 2026, se sumaron a esta línea escuelas rurales y se realizaron jornadas de plantación en varias localidades. Cada planta devuelta al territorio es una pequeña victoria contra el avance de especies exóticas y contra el olvido.

“El taller es una manera concreta de empezar a hablar del sauce criollo en la región. Si alguien reconoce un árbol, lo cuida; si lo reproduce, lo planta; y si lo planta, cambia el paisaje de su propio barrio.”Lectura posible a partir del espíritu de la iniciativa del CFPA Nº 1

Quiénes están detrás

La capacitación está a cargo de dos personas que se complementan. Por un lado, el técnico forestal Julián Basile, que sabe leer un árbol en el campo como otros leen un plano. Por el otro, la ingeniera agrónoma Gabriela Sotera, que traduce ese saber en decisiones de manejo y propagación. Los dos coinciden en algo: a un árbol nativo no se lo cuida sólo con discursos, se lo cuida con plantas en la tierra.

  • Cuándo: desde el martes 8 de septiembre, todos los martes, de 16 a 18.
  • Dónde: CFPA Nº 1 de Plottier, Ruta 22, kilómetro 1232.
  • Costo: gratuito, con cupos abiertos a vecinos, productores, estudiantes e instituciones.
  • Qué se aprende: a reconocer el Sauce Criollo, a recolectar estacas, a armar y mantener un estaquero.
  • Qué se lleva: conocimientos para reproducir la especie y plantas listas para ser devueltas al territorio.

Me quedo pensando en cómo empieza la mayoría de estas historias. Una persona se cruza con un árbol raro, pregunta, se interesa, y termina plantando uno en la vereda. Después llega la planta al vecino, después al barrio, después a una escuela. Eso es lo que está en juego en este taller de los martes: que un sauce criollo vuelva a tener nombre propio en las calles de Plottier y, de a poco, en toda la región. Yo, si pudiera, ya me anotaba. Y si vos podés, también.

SD
Soledad Da SilvaSociedad y vida

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo