Se Ve, dueña de Clara Barceló, entra en concurso preventivo con pasivos de $474 millones
La empresa presentó la solicitud ante la justicia comercial porteña tras no poder pagar una cuota bancaria en enero de 2026. Atribuye la crisis a la caída del consumo y a costos que no logró trasladar a precios.

La sociedad Se Ve, propietaria de la marca de calzado Clara Barceló, presentó ante el Juzgado Nacional Comercial N° 24 una solicitud de concurso preventivo. El expediente quedó a cargo del juez Guillermo Pesaresi y fue encuadrado como "pequeño concurso", debido a que la empresa tiene menos de 20 empleados y un número acotado de acreedores. El pasivo total asciende a $474 millones, de los cuales más de $300 millones corresponden a deuda bancaria.
La marca nació en 2010, cuando su fundadora, diseñadora de indumentaria egresada de la UBA, lanzó una primera colección de doce pares de sandalias de cuero. La buena recepción del mercado impulsó una expansión acelerada, que llevó la producción de 250 pares en la temporada siguiente a 2.500, y que incluyó carteras, accesorios, locales propios y franquicias en varias provincias y en Chile.
Un deterioro que se extendió durante 2024 y 2025
La presentación judicial describe una caída progresiva de la rentabilidad. Las ventas del ejercicio cerrado el 31 de agosto de 2025 alcanzaron $1.298 millones, un 19% más que el período anterior. Sin embargo, el costo de la mercadería vendida creció un 43%, al pasar de $514 millones a $735 millones, lo que comprimió el margen bruto (la diferencia entre el precio de venta y el costo directo de los productos) del 52,8% al 43,4%.
- Valor contable del stock: de $57 millones a $265 millones.
- Resultado del ejercicio: negativo en $27 millones, el segundo consecutivo en ese rango.
- Deuda financiera principal: superior a $300 millones, concentrada en el banco Santander.
- Locales propios actuales: dos, en San Isidro y Recoleta.
Según la empresa, la menor rotación de los productos derivó en una acumulación de inventario que inmovilizó capital sin poder convertirse en liquidez. Para sostener el pago de sueldos y la operación cotidiana, la compañía recurrió al financiamiento bancario, pero la cuota que vencía en enero de 2026 no pudo ser abonada, lo que marcó el inicio formal de la cesación de pagos.
De los shoppings a los dos locales
En una etapa de mayor crecimiento, la marca tuvo presencia en los shoppings de Punto Tigre, Yerba Buena, en Tucumán, y Rosario. Hoy mantiene únicamente dos puntos de venta propios en el país. La empresa atribuyó la crisis a la caída del consumo y a costos de reposición que no pudo trasladar a precios, factores que, según la presentación, explican el deterioro registrado en los últimos dos ejercicios.
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