Stuart, el Flash de galera y la trastienda de un cambio que salva una temporada
El penúltimo capítulo del spin-off de The Big Bang Theory que lleva a Kevin Sussman y compañía al interior de un cómic cierra una historia de reemplazos imposibles, oficios colectivos y una segunda temporada ya confirmada.

Quiero contarles algo que me sucedió a fines de los años ochenta, en una librería de la calle Corrientes donde un vendedor al que le decíamos el Tano me prestó, sin quererlo, una lección que me sigue sirviendo. Yo estaba empecinado en buscar una edición de Linterna Verde que, según creía, era fundamental para entender tal o cual cruce de dimensiones, y el Tano, con esa paciencia que solo tienen los que ya han visto a cien clientes parecidos a uno, me dijo algo que todavía recuerdo: a veces el personaje que termina salvando la trama no es el que vos ibas a buscar, sino el que el guion estaba pidiendo a gritos. Esa imagen se me volvió a aparecer en la cabeza mientras leía la trastienda del penúltimo episodio de Stuart no consigue salvar el universo, esa serie derivada de The Big Bang Theory que tiene a Kevin Sussman como protagonista absoluto, y que acaba de resolver un problema creativo de esos que merecen ser contados, porque hablan de cómo se hace televisión cuando se hace con tiempo, con oficio y con oficio en serio.
Resulta que Stuart, Denise, Barry y el resto del círculo que ya conocemos quedaron atrapados al final del capítulo anterior dentro de la propia tienda de historietas, convertida en un cómic viviente del que ahora deben salir como puedan. Para ese escenario la producción pensaba convocar a Linterna Verde como invitado estelar, una elección lógica si uno piensa que los viajes entre dimensiones suelen pedir un héroe capaz de manejar anillos y voluntad a la vez. Pero los autores se toparon con una pared muy concreta: DC tenía en marcha una serie centrada en Linterna Verde, justamente titulada Linternas, y no podían prestarlo porque la exclusividad del personaje estaba reservada para ese otro proyecto. Zak Penn, uno de los cerebros creativos del ciclo, lo explicó con la franqueza de quien ya masticó la bronca y le encontró la vuelta: a veces las restricciones que te imponen los Estudios terminan abriéndote una puerta que ni siquiera habías imaginado.
Del Linterna que no fue al Flash que terminó siendo
Penn y su socio creativo Bill Prady, los dos responsables de que hoy podamos hablar de esta pequeña joya derivada del universo de Sheldon y compañía, entendieron rápido la lección. En lugar de forcejear con un personaje que no podían usar, se preguntaron qué clase de héroe funcionaba mejor para una historia que necesitaba saltos entre realidades alternativas, y la respuesta que encontraron fue la más lógica dentro de lo inesperada: había que llamar a Flash, sí, pero no al Flash de los chicles y la velocidad calculada, sino al viejo Jay Garrick, esa versión correspondiente a la edad de oro del cómic, con su casco de Mercurio, su galera y su simpático aire de superabuelo que corre más rápido que la luz. Andy Ridings es el encargado de ponerle cuerpo y, sobre todo, la sonrisa cómplice de quien sabe que está participando de un homenaje sin necesidad de levantar la voz.
“Nos pareció divertido Garrick por su costado ridículo, sin intención de ofender a nadie, y entendimos que Flash podía moverse mejor entre dimensiones que el personaje que originalmente queríamos traer.”Zak Penn
El nombre del capítulo se llama Spoiler: no hemos conseguido a Linterna Verde, y ese título funciona como una declaración de principios para los que estamos hace años mirando cómo se cocina esta serie desde sus cimientos. Es casi un guiño del equipo creativo al espectador, una manera de decirnos: sabemos que ustedes también imaginaban otro cierre, pero confíen en nosotros, que de esta aventura vamos a salir más enteros que como entramos. Esa manera de correr el velo sobre las propias decisiones de guion me parece uno de los gestos más honestos que puede tener un showrunner, y me llena de optimismo de cara a lo que viene.
- El spin-off de The Big Bang Theory lleva a Stuart y compañía al interior de un cómic.
- Andy Ridings interpreta a Jay Garrick, el Flash de la edad de oro.
- La idea original era incluir a Linterna Verde, pero DC lo tenía comprometido con la serie Linternas.
- Zak Penn y Bill Prady optaron por Flash porque les servía mejor para los saltos dimensionales.
- Ya está confirmada una segunda temporada tras el episodio final de la primera.
A mí, lo confieso, me gusta recomendar este tipo de series sin aspavientos, casi en voz baja, como recomendaba el Tano sus hallazgos de la trastienda. Si tienen una tarde libre y ganas de reencontrarse con la calidez de Stuart y con un oficio que entiende los mecanismos del género, dense una vuelta por este penúltimo capítulo y después charlamos. Y ustedes, queridos lectores, ya me dirán qué se les ocurre que podría pasar en la segunda temporada: si los protagonistas vuelven a quedar atrapados dentro de un nuevo universo paralelo, si aparece otro invitado sorpresa del universo DC o si, como me gusta imaginar a mí, el Tano de mi juventud termina teniendo razón y el verdadero héroe de esta historia siempre fue el guion que supo cambiar de rumbo justo a tiempo.
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