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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ecos del Iguazú

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Transformers vuelve a la carga: Spielberg toma las riendas y suena el teléfono de Bay para sentarse en la silla grande

Paramount reordena la franquicia más ruidosa de su historial reciente: el guionista de Wonder Woman escribe el libreto, el director de las dos primeras cintas negocia su regreso y el creador de E.T. vuelve a la mesa chica como productor creativo. Todavía no hay fecha de estreno, pero los engranajes ya están girando.

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Osvaldo DuarteCultura y espectáculos · · 5 min de lectura
Transformers vuelve a la carga: Spielberg toma las riendas y suena el teléfono de Bay para sentarse en la silla grande

A fines de los años ochenta, cuando un niño argentino juntaba figuritas de robots en el kiosco de la esquina y apenas sospechaba que aquellos autitos que se transformaban en camiones iban a conquistar las salas del mundo, Steven Spielberg ya olía la idea a la distancia. Lo había visto en los pasillos de Hasbro, donde ejecutivos le mostraban prototipos y le contaban la génesis de unos muñecos nacidos en Japón que en Estados Unidos no terminaban de encontrar su lugar. Décadas después, aquel interés de pasillo se transformó en una de las franquicias más grandes y más discutidas del cine contemporáneo, y ahora vuelve a reordenarse con un movimiento que tiene algo de regreso a casa y algo de reinvención: Spielberg otra vez como principal productor creativo, Paramount con un guion fresco y la negociación abierta con el director que le dio a la saga su identidad pop más reconocible.

El material que llega desde Hollywood indica que el estudio desarrolla una nueva entrega de la saga con actores reales, un libreto firmado por Jason Fuchs y la intención declarada de recuperar el enfoque de las películas que inauguraron esta etapa cinematográfica. Fuchs, que pasó por Wonder Woman, por Argylle y por la serie It: Bienvenidos a Derry, es por ahora el único nombre creativo confirmado en la mesa de trabajo. La trama, en cambio, se mantiene bajo reserva, como suele ocurrir cuando un proyecto todavía no entró en preproducción y los productores cuidan cada movimiento para no encender expectativas antes de tiempo.

Spielberg de nuevo en el centro de la escena

Lo más significativo, a mi entender, es el regreso de Steven a un lugar protagónico dentro del esquema productivo. El realizador ya había ocupado ese rol en las dos primeras cintas encabezadas por Shia LaBeouf, aquellas entregas de 2007 y 2009 que presentaron al mundo a Sam Witwicky, a los autobots y a una forma de blockbuster familiar que mezclaba humor adolescente, máquinas gigantes y una mirada aventuresca heredera de sus propios clásicos. Después, Spielberg sostuvo su vínculo con la saga pero con una intervención más distante, mientras el timón creativo lo tomaban otros productores, otros guionistas y, desde luego, Michael Bay en la dirección.

Ahora, en cambio, el acuerdo lo vuelve a instalar como principal productor creativo, trabajando a la par de Lorenzo di Bonaventura, un productor con larga trayectoria en la franquicia. La movida tiene una lectura clara: Paramount busca anclar el proyecto a un nombre con peso simbólico enorme, alguien que le recuerde al público y a la propia industria que Transformers nació bajo un paraguas autoral de fuste. Y, de paso, intenta recuperar algo del ADN original, esa mezcla de asombro infantil y escala descomunal que las cintas más recientes fueron perdiendo en beneficio de un tono más bélico y más oscuro.

Bay, el regreso que todavía no es

Porque hablemos claro: cuando uno piensa en Transformers en versión acción real, piensa casi inevitablemente en Mike, como le decimos los que seguimos su carrera desde la época de La Roca y Dwayne Johnson en The Rock. Michael Bay fue el director que le dio a los robots una forma de moverse en pantalla, un tipo de montaje acelerado, un gusto por los planos en contrapicado sobre heroínas y una manera muy personal de filmar explosiones que, se la quiera o no, se volvió inseparable de la marca. Por eso la noticia de que el estudio inició conversaciones con él para volver a ponerse detrás de cámara genera una expectativa concreta en un sector del público que extraña esa mano.

El propio material, de todos modos, aclara algo que conviene no perder de vista: la incorporación de Bay todavía no está confirmada, las negociaciones están abiertas y nada se firmó. En la lógica de Hollywood, eso significa que hay diálogo y buena voluntad, pero también que cualquier cosa puede pasar entre hoy y la primera lectura de guion. Por eso, en estas páginas, preferimos hablar de conversación en curso y no de regreso consumado, una distinción que a veces parece menor pero que evita dolores de cabeza cuando un director se baja de un proyecto a último momento.

Una franquicia con números enormes y un futuro por escribir

  • Transformers prepara una nueva entrega con actores reales y un guion de Jason Fuchs, todavía sin fecha de estreno anunciada.
  • Steven Spielberg asumirá el rol de principal productor creativo, acompañando a Lorenzo di Bonaventura con la idea de recuperar el enfoque de las primeras cintas.
  • El estudio abrió negociaciones con Michael Bay para la dirección, aunque su participación no está confirmada.
  • Spielberg ya había ocupado un lugar similar como productor en las dos primeras películas de la saga, protagonizadas por Shia LaBeouf.
  • La franquicia cuenta con dos entregas que superaron los mil millones de dólares de recaudación mundial, según los datos que circulan en la industria.
  • El proyecto llega después de Transformers One, la reciente incursión animada, y plantea otra vuelta al formato de acción real.

Si uno repasa la historia, se da cuenta de que esta saga pasó por casi todas las etapas que puede atravesar una franquicia: el lanzamiento arrollador, la consolidación con cifras de vértigo, la bifurcación estilística, la película animada que vino a refrescar la propuesta y ahora, otra vez, la tentativa de volver a las fuentes. Hay algo de ciclo que se cierra y se abre al mismo tiempo, algo que conecta los autitos del kiosco de mi infancia con las butacas de estos nuevos cines, y eso, como espectador, me resulta difícil de mirar con indiferencia.

Ahora bien, más allá del ruido mediático y de los nombres propios, lo que un servidor espera de esta nueva entrega es bastante concreto y se lo dejo como recomendación personal: un guion que respete a los personajes humanos, robots que se sientan máquinas y no solo efectistas, una mirada épica sin solemnidad innecesaria y, sobre todo, la cuota justa de asombro que tenían las primeras cintas, cuando uno salía del cine queriendo transformar el primer auto que se cruzara. Si Spielberg vuelve a empujar el proyecto desde la producción y Bay se sienta finalmente en la silla grande, la combinación puede dar con esa tecla. Si no, al menos habremos vuelto a ver a dos viejos conocidos discutiendo, como en los mejores reencuentros, qué hacer con sus hijos de chapa y gasolina.

OD
Osvaldo DuarteCultura y espectáculos

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