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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ecos del Iguazú

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Tu cuenta de inteligencia artificial también se puede robar sin que te pidan la contraseña

Un informe global detectó a 482 empresas con credenciales de IA filtradas. El riesgo incluye el historial de chats y el uso de servicios pagos a costa de la víctima. Qué controles aplicar para reducir el tiempo en que un atacante puede moverse adentro.

BK
Bruno KowalskiTecnología · · 3 min de lectura
Tu cuenta de inteligencia artificial también se puede robar sin que te pidan la contraseña

¿Te puede pasar que alguien entre a tu cuenta sin saber la contraseña? Sí, y no hace falta ser famoso ni ejecutivo. Un análisis reciente de SOCRadar encontró 482 empresas con cuentas de inteligencia artificial expuestas a partir de cookies y tokens robados. La explicación es simple: cuando iniciás sesión, el sistema guarda en tu computadora una especie de llave digital que te evita tener que poner la clave cada vez. Si un malware se la lleva, el atacante la usa en su propia máquina y el servicio lo reconoce como si fueras vos. La verificación en dos pasos no aparece.

Cómo empieza el robo

El punto de partida es un programa malicioso llamado infostealer. Penetra en equipos con Windows o Mac, revisa el navegador y los archivos del sistema, y se lleva cookies, tokens de sesión y, si las encuentra, claves API. Ese paquete viaja al comprador en mercados clandestinos y, desde ahí, a cualquiera que quiera probarlo. Para entenderlo con una comparación cotidiana: es como si te sacaran una foto de la llave magnética del edificio mientras la apoyás en el escritorio. El ladrón no forzó la cerradura; usa una copia.

Por qué importa en una empresa

La investigación, que cubrió 90 días, registró 5.434 exposiciones vinculadas a 1.500 correos corporativos distintos. El daño no se limita al acceso al chatbot. En la práctica, las sesiones abiertas arrastran tres riesgos concretos:

  • Robo de información sensible: las conversaciones pueden incluir código fuente, contratos, datos de clientes o rutas internas que un empleado haya pegado para que la IA lo ayude.
  • Uso de servicios pagos a costa de la víctima: si la cuenta tiene crédito o un plan corporativo activo, el atacante consume ese saldo sin que nadie lo note hasta la factura.
  • Puerta a otros servicios: las plataformas de IA se conectan a herramientas como Zapier o al correo. Una sesión comprometida en una puede habilitar movimientos en las demás.

Qué hacer cuando aparece un correo corporativo en un leak

Cambiar la clave no alcanza. Si el atacante todavía tiene un token válido, la sesión sigue viva. Lo correcto es tratarlo como un incidente en el equipo: revisarlo, limpiarlo y darlo por comprometido hasta confirmar lo contrario. ESET recomienda además tres controles que acortan la vida útil de ese acceso robado:

  • Acortar la duración de las sesiones y forzar su renovación periódica.
  • Rotar las claves API y limitar los permisos al mínimo necesario.
  • Monitorear ingresos desde geografías o horarios atípicos y auditar qué servicios de IA se usan en la organización, incluso los que no fueron autorizados formalmente.

Centralizar para no perder de vista

El informe de SOCRadar sugiere además un inicio de sesión único (SSO) para concentrar el acceso. Es parecido a la tarjeta del subte: en lugar de pagar cada viaje con un boleto distinto, pasás la misma por la molinete y queda registro. Si la perdés, la das de baja una vez y se cierra todo. Si te sirve, probalo: revisá hoy los tokens activos en tus servicios de IA y pensá si alguien más podría estar usándolos sin que lo sepas.

BK
Bruno KowalskiTecnología

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