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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ecos del Iguazú

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Una travesía en 4x4 hasta los fantasmas de la mina Virginia II, en el corazón de la Precordillera sanjuanina

La propuesta combina ripio, el cauce seco del río La Laja y una caminata final hasta los restos de un antiguo campamento minero que no tiene señalización turística ni acceso convencional. El cierre fue una parada en la Ramada de Carrascosa.

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Karina SzewczukTurismo · · 4 min de lectura
Una travesía en 4x4 hasta los fantasmas de la mina Virginia II, en el corazón de la Precordillera sanjuanina

Soy Karina Szewczuk y les cuento una salida que me dejó con la piel de gallina: apenas cuatro vehículos y un puñado de curiosos partimos desde la capital sanjuanina para meternos en un rincón de la Precordillera donde el tiempo parece haberse detenido. La ocupación del aire en esas montañas es casi absoluta, porque uno termina rodeado de silencio, de viento y de vestigios que nadie se tomó el trabajo de restaurar.

Un camino que se gana palmo a palmo

El itinerario arranca tomando la Ruta 40 hacia el norte y luego se desvía por la antigua traza de ripio a Mogna, esa ruta áspera, polvorienta, que ya de entrada le avisa al viajero que acá no se viene a pasar el rato. Después hay que seguir por tierra hasta meterse en el cauce seco del río La Laja, en un tramo que queda entre Talacasto y Mogna. Ahí es donde las camionetas dejan de avanzar con soltura y empiezan a trabajar en serio.

La arena, las piedras sueltas y el material que dejaron las crecidas hacen que la marcha se vuelva lenta y, en algunos pasos, haya que detenerse para mirar con paciencia por dónde conviene seguir. Las huellas se bifurcan y se confunden, así que quien conduce tiene que estar muy atento al track y, sobre todo, a lo que el terreno le dice en cada momento. Verónica Romaña, guía de Mainumby4x4 y conocedora de cada metro de esa geografía, fue la que llevó la voz cantante de la caravana.

  • Ruta 40 hacia el norte desde la ciudad de San Juan.
  • Ripio por la antigua traza a Mogna.
  • Ingreso al cauce seco del río La Laja, entre Talacasto y Mogna.
  • Estacionamiento de las 4x4 en una quebrada.
  • Caminata final con sendero en zigzag hasta el campamento.

El campamento que habla sin palabras

Las camionetas quedan varadas en una quebrada y de ahí en adelante toca caminar. El sendero sube en zigzag por la ladera y, a medida que uno se acerca, empiezan a aparecer las paredes derrumbadas, las chapas oxidadas, los hierros retorcidos y los tambores metálicos que delatan lo que fue ese lugar. También están los cascos, los guantes y las prendas que dejaron los últimos trabajadores, como si hubieran salido un lunes y nunca más hubieran vuelto.

Dentro de las galerías todavía se ven rieles, recipientes para trasladar mineral, utensilios de cocina, bolsas que habían contenido explosivos y cables usados para las detonaciones. Es un paisaje duro, de esos que conmueven, porque uno imagina el esfuerzo enorme que habrá sido picar la montaña con herramientas que hoy parecen de otro siglo. Eso sí: la recorrida que hicimos fue apenas un ingreso de pocos metros en una galería, porque no hay ninguna evaluación seria sobre las condiciones de seguridad del espacio subterráneo y lo mejor es no tentar a la suerte.

“Acá no hay cartel que te reciba ni centro de interpretación que te explique nada: uno se encuentra con los restos tal cual quedaron y tiene que sacar sus propias conclusiones.”Verónica Romaña, guía de Mainumby4x4

Lo que me quedó dando vueltas es que la identificación del yacimiento sigue siendo un misterio a medias. Los vecinos lo llaman Virginia II, pero la documentación pública que se menciona no termina de confirmar ese nombre de manera concluyente. Tampoco están precisados el inicio y el cierre de la explotación, cuántas personas trabajaron allí ni qué mineral se extraía, y esa incertidumbre le suma un plus de encanto al lugar, aunque también le quite un poco de contexto histórico.

La Ramada de Carrascosa y el cierre con Santa Bárbara

El regreso tuvo su premio, porque la salida terminó con una parada en la Ramada de Carrascosa, un sitio muy ligado a la devoción por Santa Bárbara, patrona de los mineros y de quienes trabajan bajo tierra. Llegar hasta ahí después de de ripio y de caminata le da al viajero un cierre emotivo, casi como un abrazo, y deja la sensación de que la jornada valió cada sacudida de la camioneta.

Consejos prácticos para quien quiera repetir la experiencia

  • Llevá vehículo 4x4 en buen estado, con cubiertas aptas para arena y piedras sueltas.
  • Llevá track descargado y, si podés, dos opciones de navegación, ya que las crecidas pueden borrar huellas.
  • Consultá el pronóstico del tiempo antes de salir: una crecida del río La Laja puede complicar el regreso.
  • Llevá agua, comida, protección solar, calzado firme y guantes, porque la caminata final exige.
  • No ingreses a las galerías sin experiencia ni acompañamiento adecuado: el lugar no cuenta con evaluación de seguridad.
  • Respetá los restos que aún quedan en el sitio: son parte de la memoria de quienes trabajaron allí.
KS
Karina SzewczukTurismo

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