Verstappen se comió Marina Bay bajo el diluvio y a Colapinto le duró la ilusión dos curvas
El neerlandés recuperó la punta tras el golpe de Russell y se llevó la Sprint en un circuito callejero que ardía de gomas y de agua. El argentino volvió a quedarse a pie, con el motor mudo, mientras en Faenza corren contra el reloj.

Señoras y señores, les cuento desde esta redacción donde el café no alcanza: la Sprint de Singapur fue una carrera de domingo metida en un paquete de sábado, con lluvia, piano mojado y el asfalto de Marina Bay como un espejo roto. Max Verstappen, el holandés errante que no se baja del podio ni en ayunas, se la llevó puesta después de que George Russell se comiera el muro de boxes como quien chupa un caramelo en la recta principal. Así, el tetracampeón volvió a la punta que le habían soplado en la largada y no la soltó hasta la bandera a cuadros.
La carrera arrancó con media hora de demora por la tormenta, se recortó a veinte vueltas y se corrió con piso mojado, esa mezcla que vuelve locos a los ingenieros y a los que miramos desde el sillón. La humedad, esa jugadora extra que nunca falla en Marina Bay, fue la verdadera invitada de lujo: hizo trompechar a más de uno y dejó a los neumáticos intermedios pidiendo auxilio en el tramo final, cuando la pista empezó a secarse y las gomas parecían queso crema.
El día negro de Colapinto
Para el pibe de Pilar la jornada arrancó torcida y terminó acostada. Apenas dos vueltas pudo completar Franco Colapinto antes de que el Alpine A526 lo dejara a pie en la curva 14, con el motor callado como teléfono sin señal. Venía decimotercero, después de haber perdido lugares en la largada frente a Bearman y Hülkenberg, cuando la máquina decidió que dos giros eran suficientes. En Enstone ya están con las manos en el motor, intentando dejar el coche listo para la clasificación del domingo, que define la grilla de la carrera principal desde las 10 de la mañana hora argentina.
Lo del auto de seguridad virtual fue el punto de inflexión de la tarde. Russell había hecho una largada bárbara, se había comido a Verstappen en la primera frenada y manejaba tranquilo la punta, hasta que el Mercedes le dijo basta y se fue contra el muro de boxes. En esa misma neutralización se quedaron afuera Lance Stroll y Sergio Pérez tras un roce entre ambos, más Isack Hadjar por problemas mecánicos. Tres bajas de golpe, como tropilla en estampida.
El podio que dejó la Sprint
- Max Verstappen (Red Bull) - primera victoria en Sprint de la temporada, llega como candidato al triunfo del domingo.
- Lewis Hamilton (Ferrari) - segundo con gomas al límite en el cierre, terminó pidiendo cambio.
- Charles Leclerc (Ferrari) - completó el 1-2 de Maranello en Singapur, festejo doble para los tifosi.
- Kimi Antonelli (Mercedes) - heredó el cuarto lugar tras el golpe entre McLaren.
- Liam Lawson (Racing Bulls) - quinto, sólido en una pista que convidaba a equivocarse.
- Oliver Bearman, Nico Hülkenberg, Lando Norris y Pierre Gasly (sujeto a revisión) completaron la zona de puntos.
Detrás del podio hubo papelón de los McLaren: Piastri y Norris venían primero y segundo hasta la última vuelta, cuando un pasesito interno del inglés mandó al australiano directo contra el muro. Norris terminó octavo y el equipo quedó bajo investigación, lo que podría empujar a Gasly al décimo puesto. Si te gustan las novelas, esta temporada te está regalando una por carrera.
Lo que viene ahora es la clasificación del domingo, programada para las 10 de la mañana hora argentina en el mismo circuito callejero de Marina Bay, con la carrera principal a continuación. ¿Podrá Alpine levantar el Alpine y devolver a Colapinto a pista? ¿Seguirá la lluvia siendo la jugadora extra? Lo sabremos en unas horas, cuando los mecánicos terminen de transpirar y los pilotos de rezar.
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