Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Ecos del Iguazú

Ecos del Iguazú

Portada — Vida —

Vuelve la Feria del Libro de Neuquén con una programación que va de Roca a Dolina en vivo, pasando por los chicos

Desde este viernes y durante diez jornadas, el Museo Nacional de Bellas Artes y el Parque Central reciben la decimotercera edición con autores nacionales, propuestas regionales y espacio para las familias.

SD
Soledad Da SilvaSociedad y vida · · 4 min de lectura
Vuelve la Feria del Libro de Neuquén con una programación que va de Roca a Dolina en vivo, pasando por los chicos

Son las ocho de la tarde de un viernes de septiembre y el Parque Central ya empieza a llenarse de gente que camina con una bolsa de tela bajo el brazo, alguna con un libro bajo el otro, otras con chicos de la mano que todavía no entienden bien qué es una feria pero igual se prenden. En Neuquén, esa imagen se repite desde hace más de una década cada vez que arranca la Feria del Libro Marcelo Martín Berbel, y este año no va a ser la excepción: la decimotercera edición abre sus puertas este viernes 11 y se extiende hasta el sábado 20 de septiembre, con sede en el Museo Nacional de Bellas Artes y en las globas instaladas en el Parque Central. El lema elegido para esta vuelta es Libros que transforman, una ciudad en movimiento, una síntesis bastante precisa de lo que se propone la organización: mezclar literatura, reflexión y vida pública en un mismo recorrido.

Lo primero que hay que entender, antes de mirar la grilla, es que esta feria no se piensa solo para el lector de a pie que va a comprar un libro y se va. Está pensada también para los docentes que se quieren llevar una herramienta nueva al aula, para los chicos en edad escolar que se cruzan con un libro por primera vez en un contexto festivo, y para los autores de la región que muchas veces no tienen la posibilidad de mostrar su trabajo en una vidriera así de grande. Por eso la programación se reparte entre presentaciones de novelas y ensayos, conversatorios, teatro, talleres y propuestas para las familias.

Un viernes de apertura que va de Roca a la educación emocional

La jornada inaugural ya marca el tono diverso que va a sostener toda la feria. Entre las actividades del viernes se incluye la presentación de una novela histórica que pone el foco en la figura de Roca, un ensayo dedicado a la educación emocional, y un conversatorio que se anima a una pregunta que suele quedar afuera de las conversaciones públicas: cómo se piensa el cuerpo y la intimidad en la literatura. También hay lugar para una investigación en ciencias sociales vinculada con los derechos humanos, y para varias obras de autores patagónicos que aprovechan la feria para mostrarse en casa. La mezcla es deliberada: convive la historia grande con la pregunta íntima, el ensayo social con la narrativa regional.

El sábado llega con dos pesos pesados: Sietecase y Dolina

Si el viernes abre el juego, el sábado lo levanta. Esa jornada tiene como platos fuertes la presentación de la nueva novela de Reynaldo Sietecase y la grabación en vivo de un episodio del programa de Alejandro Dolina, con músicos en escena. Para quienes prefieran algo más manual, se ofrece un taller de encuadernación básica para mayores de quince años; para los que busquen una conversación más íntima, hay una charla sobre maternidad y discapacidad, y una novela infantil que se presenta por la tarde. Es el día en el que la feria muestra que puede hacer convivir, sin que nada chirríe, la cultura popular con la reflexión más cuidadosa.

  • Guillermo Martínez, Mauricio Kartun, Martín Sivak, Pompeyo Audivert, Darío Sztajnszrajber, Soledad Barruti y Viviana Rivero, entre los nombres confirmados a lo largo de toda la edición.
  • Stands de librerías y editoriales de la región donde se puede comprar y conocer novedades.
  • Propuestas de narrativa infantil y actividades escolares para los chicos durante los diez días.
  • Espacios de formación específicos para docentes dentro del predio del Museo Nacional de Bellas Artes y del Parque Central.

A mí, cada vez que arranca una feria así, me pasa lo mismo: termino yendo con una lista de autores que quiero ver y vuelvo con la lista desordenada, con un libro que no estaba previsto y con la sensación de que la ciudad, durante diez días, respira un poco distinto. La de Neuquén es de esas ferias que vale la pena recorrerse con tiempo, sin apuro, dejando que los chicos se detengan en los stands que les llaman la atención y que los docentes se sienten un rato a escuchar a alguien que viene a contar cómo trabaja. Habrá que ver qué libro o autor de esta edición se lleva cada uno bajo el brazo, y sobre todo a qué chico le vamos a terminar prestando el nuestro.

SD
Soledad Da SilvaSociedad y vida

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo