Cortés y Blondel le bajan el pulgar al Monumental y River se quedó con las ganas
Huracán se plantó en Núñez con orden, oportunismo y dos zarpazos: el globo de Óscar Cortés desde la izquierda y la definición de Lucas Blondel adentro del área. El Galán de Parque Patricios le cortó la racha al Millonario en la décima del Clausura.

Salgo de la cabina, pongo la oreja y todavía me parece estar escuchando el silencio del Monumental. Le cuento, querido lector: Huracán se llevó tres puntos de oro de Núñez, le ganó 2-1 a River y le cortó una racha de tres victorias al hilo que ilusionaba a la gente del Millonario. Décima fecha del Clausura, noche caliente, humedad que se pega como jugador extra y un Globo que voló bajo, bien bajo, pero con las púas afiladas.
El Globo se planta con orden y lo gana de contra
El equipo de Diego Martínez venía de ganarle a Racing 2-1 y con cuatro partidos sin ganar en el lomo. Necesitaba sumar para seguir en la conversación grande y se plantó en el Monumental con una línea de cinco mediocampistas y Jordy Caicedo como única referencia arriba. La idea era clara: defender juntos, no regalar la pelota y salir rápido cuando apareciera el espacio. Y le salió perfecto.
- River manejó la pelota buena parte del partido, pero le costó transformar ese dominio en situaciones claras de gol.
- Huracán apostó al orden táctico, esperó atrás y lastimó con dos contragolpes bien ejecutados.
- El Millonario sigue sin ganarle al Globo de local desde 2016.
El primer golpe lo dio Óscar Cortés con un tiro libre desde la izquierda que picó en el área y entró junto al segundo palo, sin que nadie lo tocara. Golazo con nombre y apellido: el venezolano se mandó una joyita y le dio una ventaja que Huracán iba a defender con dientes apretados. Hernán Galíndez, el arquero, se encargo del resto antes del descanso: tapadas ante Sebastián Driussi y ante un remate de Ángel Correa desde la pelota parada.
Lesiones, cambios y un River que no encuentra la red
Y acá viene el dato que duele en Núñez. Leonardo Ponzio -sí, el León, en su nueva etapa como DT interino- tuvo que mover piezas antes del entretiempo por dos lesiones que le rompieron el libreto. Primero se fue Thiago Almada con una molestia, entró Lucas Beltrán. Después cayó Tobías Andrada, un pibe de 19 años que ese mismo día había sido convocado a la selección argentina mayor, y lo reemplazó Mauro Arambarri. Para que se entienda: al Millonario se le rompió el motor antes de tiempo.
En el complemento River empujó. Driussi la mandó a la red tras un centro bajo de Gonzalo Montiel, pero el línea levantó la bandera y todo quedó en nada: fuera de juego. La igualdad llegó igual, con una volea de derecha de Tomás Galván que agarró la pelota de frente, sin controlar y sacó un disparo limpio. Golazo del pibe, partido 1-1 y Monumental que empezaba a creer.
Blondel le pone el moño a la noche
Pero faltaba el golpe final. Cuando River se venía con todo, Cortés tomó la pelota y le puso un pase milimétrico a Lucas Blondel. Fausto Vera no llegó a cortarlo y el lateral, desde la entrada del área, sacó un disparo bajo y cruzado que se metió junto al palo. El 2-1 definitivo, la foto de la noche y un Huracán que se abrazó con alma y vida.
Después Martínez metió cambios para cerrarlo. Driussi todavía tuvo una volea que se fue cerca, pero la historia estaba escrita. Huracán se llevó todo y River se quedó masticando bronca, con la pelota pero sin el gol. La próxima fecha el Globo recibe en Parque Patricios y el Millonario visita la cancha de... bueno, eso lo confirmamos en la semana. Lo que ya se confirma es esta: en el Monumental, anoche, hizo más calor que en una tribuna y ganó el que menos la tuvo. Asi de simple.
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