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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ecos del Iguazú

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Hidetaka Miyazaki rompe el silencio sobre el mito de los pies descalzos en sus juegos y deja una reflexión filosófica

El director de FromSoftware habló sin que se lo pidieran del chiste que recorre la comunidad Soulslike desde hace años y lo conectó con la búsqueda estética de su estudio. Además, se explayó sobre la ruina y el renacimiento como motor de The Duskbloods.

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Osvaldo DuarteCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
Hidetaka Miyazaki rompe el silencio sobre el mito de los pies descalzos en sus juegos y deja una reflexión filosófica

A veces uno vuelve a escuchar a un autor después de muchos años y descubre que su mirada no cambió tanto como imaginaba. Me pasó esta semana al leer las últimas declaraciones de Hidetaka Miyazaki, el director japonés detrás de la saga Dark Souls y de Elden Ring. En una época donde las entrevistas a creadores de videojuegos suelen ser calculadas al milímetro, Miyazaki sorprendió al abordar de manera espontánea un tema que la comunidad viene mamando desde hace más de una década: la recurrente presencia de personajes femeninos sin calzado en sus mundos fantásticos. Lo hizo, además, con una honestidad que desarma.

"Hay un rumor de que tengo cierta fijación por los pies, pero honestamente no estoy seguro de dónde proviene", dijo Miyazaki, dejando en claro que no es consciente de ninguna obsesión personal. "Siento que más bien intento retratar algún aspecto de la naturaleza humana o de la existencia que resulta difícil de describir", completó el director, en lo que parece ser una declaración de principios sobre su forma de entender el diseño de personajes. La frase, lejos de cerrar el debate, abre una puerta interesante para entender cómo funciona la cabeza de uno de los creadores más influyentes de la industria.

El patrón visual que se convirtió en meme

Lo cierto es que la observación de la comunidad no nació de la nada. Quien haya jugado Demon's Souls recordará a la Maiden in Black, una figura envuelta en telas que anticipó el imaginario visual de todo un género. Más tarde llegarían personajes como Priscilla en Dark Souls II, Sister Friede en Dark Souls III y, sobre todo, Malenia en Elden Ring, cuyas prótesis reproducen con un detalle casi obsesivo los dedos de los pies. El patrón se repitió con la insistencia suficiente como para que los fans lo convirtieran en uno de los chistes más longevos del ecosistema Soulslike, una saga que además suele ser jugada en comunidad y discutida en foros, redes y videos especializados.

“Si tenemos dos ideas, una de un futuro brillante o uno oscuro, tiendo a inclinarme hacia el más oscuro. Pero si explorás la ruina y el deterioro en esos mundos, también te permite explorar cierta oportunidad de renacimiento, y ese pequeño destello de luz o esperanza puede ser algo hermoso y fugaz.”Hidetaka Miyazaki

Las manos como hilo conductor hacia The Duskbloods

El tema de los pies descalzos salió a la superficie casi de manera colateral, cuando Miyazaki respondía preguntas sobre otro símbolo recurrente en su obra: las manos. La consulta apuntaba directamente a The Duskbloods, su proyecto más reciente, todavía sin fecha de lanzamiento confirmada. El director admitió que ciertos elementos pueden emerger de forma subconsciente, sin una planificación explícita, lo cual no hace más que confirmar esa sensación que tenemos muchos jugadores de que las obras de FromSoftware están atravesadas por una coherencia estética que a veces parece escapárseles incluso a sus propios creadores.

Ruina y renacimiento: el motor filosófico de su próximo juego

La elección estética, según explicó el propio Miyazaki, no obedece a una preferencia personal sino a una búsqueda artística más profunda. Sus personajes y sus mundos están construidos alrededor de ciclos de destrucción y renovación, y cada detalle visual intenta anclar esos conceptos abstractos a algo concreto y perceptible para el jugador. Esa filosofía quedó condensada en una de sus frases más elocuentes, que bien podría funcionar como declaración de intenciones de cara al lanzamiento de The Duskbloods: cuando se le plantearon dos opciones narrativas, un futuro brillante y uno oscuro, el director reconoció que se inclina por el segundo, pero aclaró que esa elección no es gratuita.

Esa lógica de la oscuridad como puerta de entrada a la esperanza es, a mi entender, la clave para entender toda la obra de Miyazaki. No se trata de nihilismo ni de crueldad gratuita, sino de una convicción artística según la cual la luz solo se aprecia de verdad cuando aparece después de atravesar la ruina. Por eso sus mundos están habitados por ruinas majestuosas, por caballeros vencidos, por reinos que alguna vez fueron gloriosos y ahora apenas sobreviven como eco. Es una mirada que, en el fondo, le debe bastante a cierta tradición literaria y filosófica que atraviesa la cultura japonesa, y que el director ha sabido traducir a un lenguaje visual absolutamente propio.

Recomendaciones para recorrer su obra

Si alguien que esté leyendo esta nota todavía no se internó en el universo de Miyazaki, le sugiero empezar por Dark Souls Remastered, que sigue siendo a mi juicio la experiencia más concentrada y lograda del estudio. Después sí, con el paladar afinado, vale la pena saltar a Elden Ring, un juego inmenso que funciona como una síntesis de todo lo que FromSoftware aprendió en más de una década. Y para quienes quieran esperar el lanzamiento de The Duskbloods, las palabras del propio Miyazaki son la mejor carta de presentación: si lo que buscás es un destello de esperanza en medio de la oscuridad, probablemente lo vas a encontrar. Como decía mi viejo cuando le preguntaban por qué insistía con ver películas de samurái a pesar de lo tristes que terminaban: justamente por eso, porque en el final triste es donde se ve cómo vive la gente de verdad.

OD
Osvaldo DuarteCultura y espectáculos

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