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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ecos del Iguazú

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La jubilación mínima perdió más de cuatro quintas partes de poder de compra desde 2019 y el bono quedó congelado en la mitad de su valor real

Un relevamiento sobre la evolución de los haberes entre diciembre de 2019 y agosto de 2026 muestra que la mínima cubre apenas el 59,3% de la canasta de hace casi siete años, mientras el refuerzo de $70.000 acumula una pérdida de 56% desde su última actualización

GS
Germán StefañukYerba mate y producción · · 3 min de lectura
La jubilación mínima perdió más de cuatro quintas partes de poder de compra desde 2019 y el bono quedó congelado en la mitad de su valor real

El haber mínimo jubilatorio, que a fines de 2019 se ubicaba en 19.068 pesos incluyendo el bono de refuerzo por 5.000 pesos, trepó en términos nominales hasta 489.776 pesos en agosto de 2026, con un adicional de 70.000 pesos. La suba, del 2.468,6%, luce considerable en los papeles y sin embargo quedó muy por debajo del 4.231,3% acumulado por el Índice de Precios al Consumidor en el mismo período, una diferencia que se traduce en una pérdida efectiva del 40,7% del poder de compra para quienes perciben ese ingreso, según un análisis de la evolución real de los haberes previsionales.

Una brecha que se abre en el mostrador

Para dimensionar el fenómeno con una referencia concreta, si a diciembre de 2019 hacían falta 100 pesos para acceder a una determinada canasta de bienes y servicios, en agosto de 2026 esa misma selección de productos demanda 4.331 pesos. El haber mínimo, entretanto, se multiplicó hasta representar 2.569 pesos de aquel universo: apenas el 59,3% de lo que el jubilado podía adquirir hace casi siete años. La diferencia entre el 4.231,3% de inflación acumulada y el 2.468,6% de incremento nominal explica, en números gruesos, por qué la mínima compra hoy bastante menos que a fines de 2019.

Aproximadamente 2,9 millones de personas, cerca de la mitad de los jubilados y pensionados del sistema contributivo, perciben ese haber mínimo y son quienesn de manera directa el deterioro descrito, en un contexto en el que el bono de refuerzo permanece sin desde marzo de 2024, es decir, con el mismo valor nominal de 70.000 pesos que tenía en aquel entonces, pese a que la inflación del período subsiguiente alcanzó 129,2% y deterioró en 56% el poder de compra específico de ese adicional.

Los haberes superiores tampoco escaparon al ajuste

El deterioro no se ha limitado al piso del sistema. El haber máximo pasó de 103.064 pesos a 2.824.694 pesos entre puntas comparables, un alza nominal del 2.640,7%, pero su poder de compra en agosto de 2026 resultó 36,7% inferior al registrado en diciembre de 2019. Un haber equivalente a tres veces el mínimo de entonces acumuló, por su parte, una caída de 36% en términos reales, lo que muestra que el retroceso alcanzó a todos los tramos de la pirámide previsional, aunque con distinta profundidad.

  • Haber mínimo: de 19.068 a 489.776 pesos, con suba nominal de 2.468,6% y pérdida real de 40,7%.
  • Haber máximo: de 103.064 a 2.824.694 pesos, con suba nominal de 2.640,7% y pérdida real de 36,7%.
  • Bono de 70.000 pesos: congelado desde marzo de 2024, con caída de 56% en su poder de compra.
  • Población afectada por la mínima: unas 2,9 millones de personas, casi la mitad del sistema contributivo.

El mecanismo vigente de actualización aplica los índices de inflación con dos meses de rezago (es decir, los haberes se ajustan tomando como referencia la variación de precios de dos meses anteriores al momento del pago). Esa mecánica implica que cuando los precios suben, los haberes pierden poder de compra de manera transitoria, y cuando los precios bajan, lo recuperan solo parcialmente, dado que el indicador usado refleja la inflación pasada y no la instantánea. En los últimos doce meses, los haberes más bajos perdieron 4,5% de poder adquisitivo, en tanto que quienes no perciben bono empataron con la inflación del período gracias a los reajustes por movilidad, que acumularon 33,5% entre agosto de 2025 y agosto de 2026.

Desde diciembre de 2023, los haberes sin bono ganaron 14,3% frente a la inflación, un margen positivo que, sin embargo, no alcanza para revertir el retroceso acumulado en años anteriores. El haber máximo, por caso, llegó a acumular una caída de 55,4% en términos reales entre septiembre de 2017 y diciembre de 2023, y a agosto de 2026 esa pérdida se redujo apenas hasta el 49%, todavía muy lejos de los niveles de casi una década atrás. La próxima reunión del sector para evaluar la situación previsional quedó prevista para los próximos días, en un escenario donde el principal foco de debate gira en torno a la actualización del bono de refuerzo y a la revisión del mecanismo de movilidad vigente.

GS
Germán StefañukYerba mate y producción

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