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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ecos del Iguazú

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La memoria como campo de batalla: el showrunner de "Silo" cuenta por qué Juliette tuvo que olvidarlo todo

Graham Yost, creador de la distopía de Apple TV+, repasa las decisiones creativas de la tercera temporada: el borrado mental de la protagonista, los matices de los antagonistas y el espaldarazo de Hugh Howey para tomar distancia de las novelas.

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Osvaldo DuarteCultura y espectáculos · · 5 min de lectura
La memoria como campo de batalla: el showrunner de "Silo" cuenta por qué Juliette tuvo que olvidarlo todo

A fines de los años noventa, cuando el VHS todavía reinaba en las videoclubes de barrio y uno alquilaba "Alien, el octavo pasajero" para volver a ver a Sigourney Weaver pelear contra lo desconocido, yo no tenía la menor idea de que la ciencia ficción iba a terminar enseñándome, décadas después, que el futuro más aterrador no es el de los monstruos que vienen de afuera, sino el de los que nos borran por dentro. Esa misma intuición recorre la tercera temporada de "Silo", la serie de Apple TV+ que acaba de desembarcar con una decisión narrativa de las que dan vértigo: la protagonista, la actriz Rebecca Ferguson metida en la piel de Juliette Nichols, pierde la memoria.

El responsable de tamaña operación es Graham Yost, showrunner de la producción, que en una charla con la prensa especializada explicó que la idea no salió de la nada ni fue un capricho de guionista. El punto de partida fue un personaje que ya existía en los libros de Hugh Howey, el autor original de la trilogía: Daniel, un tipo que despierta de la criosuspensión convencido de que se llama Troy. A partir de ese detalle, el equipo empezó a tirar del hilo.

El control mental como motor de la historia

"El control de la memoria es una parte fundamental de este proyecto", arrancó Yost, y lo dijo como quien enuncia una verdad que atraviesa a la serie entera. "Sabemos que en el Silo 18 prácticamente borraron los recuerdos de todos hace 140 años." Esa certeza, instalada desde los primeros capítulos, es lo que permitió a los guionistas construir el rompecabezas de la tercera entrega con una lógica interna bastante firme: si Juliette volvía al silo, las autoridades del lugar tenían dos opciones razonables para neutralizarla, eliminarla físicamente o borrar lo que sabía. Como la chica es querida y respetada dentro de la comunidad, lo segundo terminó siendo más viable.

La pregunta que se hicieron en la sala de guionistas fue casi un trabalenguas dramático, y la formuló el propio Yost: "¿Y si no pueden matarla porque es demasiado popular?". La respuesta a esa duda es, ni más ni menos, la columna vertebral de los nuevos capítulos, con Ferguson cargando sobre los hombros una heroína desmemoriada que tiene que reconstruir, capítulo a capítulo, quién fue y por qué la quieren liquidar.

El material de base para esta tanda de episodios es el segundo libro de la trilogía de Howey, un volumen en el que Juliette apenas aparece y recién se la menciona sobre el final. Para no quedarle debiendo nada al público, los guionistas le escribieron una historia propia. Y de yapa, Yost sumó a una hermana de Daniel, aviadora naval que regresa de una misión sin acordarse de nada de lo que vivió, otro espejo de la protagonista.

Los malos que no sabían que eran malos

Otro de los ejes que Yost defendió con entusiasmo tiene que ver con los antagonistas. La serie no trabaja con villanos de historieta, insistió. Bernard y Sims, los dos funcionarios que en las temporadas anteriores funcionaban como una amenaza casi permanente para Juliette, no actuaban por maldad pura: estaban convencidos de que defendían al silo. Cuando en la tercera entrega descubren que el Silo Uno puede destruirlos en cualquier momento, la trama los obliga a tomar partido con esa verdad debajo del brazo.

“Las personas pueden redimirse. Incluso las personas que han hecho cosas malas, en muchos casos, no sabían que eran los malos.”Graham Yost

Esa idea, la de que casi nadie se levanta a la mañana pensando en hacer el mal por el mal mismo, es la que, según el propio Yost, resume la filosofía que atraviesa toda la serie desde su estreno. Y es, también, la que permite que la tercera temporada funcione como una vuelta de tuerca moral más que como una simple escalada de acción.

Howey y la lógica del fanfic

Las críticas de los lectores más puristas, los que se agarran la cabeza cuando una adaptación se aleja de los libros, también tuvieron su respuesta. Yost contó que Hugh Howey, el autor, no solo avala los cambios sino que los celebra. La razón es casi biográfica: Howey arrancó publicando su primer cuento por entregas en Amazon y se crio alimentado por la cultura del fanfic, ese universo donde reinterpretar lo que otro escribió no es una herejía sino parte del juego.

"Para él, todo esto consiste en formar parte de una comunidad de personas que trabajan dentro de esta historia", resumió Yost. Dicho de otro modo, Howey no ve a los guionistas como competidores que le deshonran la obra, sino como vecinos de un mismo edificio imaginario, remodelando juntos las mismas paredes.

  • La tercera temporada de "Silo" adapta el segundo libro de la trilogía de Hugh Howey, aunque con cambios sustanciales respecto al texto original.
  • La protagonista Juliette Nichols, interpretada por Rebecca Ferguson, pierde la memoria a manos de las autoridades del silo.
  • Graham Yost decidió incorporar a la hermana de Daniel, una aviadora naval con la memoria borrada, como espejo del personaje central.
  • El autor Hugh Howey respalda los cambios argumentales y entiende la serie como parte de la lógica reinterpretativa del fanfic.
  • Bernard y Sims dejan de ser villanos unidimensionales y aparecen como funcionarios que creían defender a su comunidad.
  • La serie está disponible en Apple TV+ y su primera temporada ya había sido emitida con éxito en la plataforma.

Si todavía no se engancharon con "Silo", les confieso algo en primera persona: háganlo un domingo a la tarde, con el teléfono en silencio y un café de esos que hacen ruido al servirse. Es una de esasseries que piden atención, pero la devuelven con creces. Y esta tercera temporada, con Juliette buscando pedazos de su propia cabeza por un laberinto de mentiras, es el mejor motivo para empezar.

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Osvaldo DuarteCultura y espectáculos

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