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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Ecos del Iguazú

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La sombra de Deathstroke: seis años varado en el limbo de DC

Joe Manganiello habló sin tapujos sobre la frustración de haber quedado atrapado en promesas que nunca se concretaron. Un repaso por la herida que dejó la cancelación de la película de Batman y el derrotero del villano más esperado del universo DC.

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Osvaldo DuarteCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
La sombra de Deathstroke: seis años varado en el limbo de DC

A mediados de los años noventa, cuando uno era chico y se compraba las revistas de historietas en los kioscos de la esquina, Deathstroke ya era una figura que imponía respeto. El personaje creado por Marv Wolfman y George Pérez en 1980 tenía esa mezcla exacta de villano y antihéroe que hacía girar las páginas con una mezcla de admiración y rechazo. Por eso, cuando en 2017 lo vimos aparecer como teaser en la escena poscréditos de Liga de la Justicia, la promesa de un rival a la altura de Batman nos pareció una de las mejores noticias que podía dar Warner en esa etapa.

Pero pasaron los años y la promesa se fue diluyendo como azucarillo en el café. El que tomó el guante para contarlo en detalle fue Joe Manganiello, un actor al que muchos recuerdan todavía como Big Dick de la serie True Blood, y que se calzó el traje de Slade Wilson con una convicción que el estudio no supo sostener. En una conversación reciente con el conductor Rich Roll, el intérprete abrió la puerta de los seis años más incómodos de su carrera.

La cadena de llamadas que terminaron en nada

  • La aparición original fue en la escena poscréditos de Liga de la Justicia (2017), en la versión de Joss Whedon, con la idea de enfrentar a Deathstroke contra Batman en una película a cargo de Ben Affleck.
  • La cancelación del filme de Batman dejó al personaje sin destino concreto, aunque Manganiello pudo volver a ponerse el traje apenas un par de minutos en un rodaje adicional.
  • Entre llamadas y proyectos que nunca avanzaron, le ofrecieron ser el villano de Aquaman 2, integrar Escuadrón Suicida 2 con distintos directores, un duelo contra Will Smith y hasta una producción independiente, todo sin confirmación definitiva.
  • El universo extendido de DC cerró su etapa en 2023 con Aquaman y el reino perdido, sin que Deathstroke tuviera un papel significativo en pantalla.
“Tengo suerte de haber conseguido ese papel, pero en aquel momento me sentí con mala suerte porque me dieron ese proyecto que luego se canceló y se esfumó. ¿Tengo suerte o mala suerte? Esa fue la sensación que me quedó.”Joe Manganiello

Lo que cuenta Joe, a quien cariñosamente en el mundillo lo llaman Big Joe, no es un simple reclamo de un actor con el ego lastimado. Es la postal más elocuente de cómo se manejó el universo extendido de DC en su tramo final: anuncios grandilocuentes, planes que se rehechaban a cada reunión de directorio y figuras clave quedando a la intemperie. Deathstroke era, en el papel, el villano con más potencial dramático de esa camada. Un mercenario con una identidad propia, rival histórico de Batman y de los Teen Titans, y con una estética que en pantalla podía dar grandes satisfacciones. Tenerlo congelado durante seis años fue un lujo que la franquicia no se podía permitir y, sin embargo, se permitió.

Mientras esperaba que algún llamado de Warner tuviera destino, el actor fue tejiendo una carrera sólida fuera del traje. Hoy se lo puede ver en el universo One Piece de Netflix, donde interpreta a Sir Crocodile en la próxima temporada, un recordatorio de que los papeles que se postergan por decisiones ajenas muchas veces terminan dándole al actor la libertad de elegir proyectos donde otro lo descartó.

A la distancia, pienso que la pregunta que nos hacemos los que seguimos estas sagas desde la época de las colonias de importados y los videoclubs del barrio sigue vigente: habría sido hermoso ver a Joe Manganiello con la espada y la máscara negra en una película propia de Deathstroke, con un director que le tomara la mano al personaje y le devolviera esa complejidad que tenía en las páginas de los cómics. Mi recomendación, si te copa el tema, es arrancar por la saga de los New 52 escrita por Tony Daniel y luego volver a ver la escena poscréditos de Liga de la Justicia con el contexto completo de todo lo que pasó después. Vas a entender mejor por qué, para muchos, esta sigue siendo la promesa más triste del cine de superhéroes reciente.

OD
Osvaldo DuarteCultura y espectáculos

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