Llega al streaming la película más esperada de los Mugiwara, con doblaje al castellano incluido
El filme que nucleó a Eiichiro Oda detrás de cámara y a un director histórico de Toei Animation se sube a AnimeBox; la historia pone a los Sombrero de Paja frente a un enemigo muy particular.

Les confieso algo: la primera vez que vi una función de One Piece en una sala del microcentro porteño fue allá por los años ochenta del anime local, cuando las colonias japonesas en Buenos Aires se reunían a ver lo que viniera del país del Sol Naciente, y casi nadie afuera de esos círculos entendía por qué unos piratas dibujados nos volvían locos a los pibes. Pasaron décadas, pasaron generaciones enteras de lectores y televidentes, y sin embargo la pregunta sigue siendo la misma cada vez que aparece un estreno nuevo: dónde y cuándo se puede ver. Esa es exactamente la inquietud que vuelve a estar en boca de todos ahora que One Piece Film Z, el duodécimo largometraje animado de la franquicia más querida del manga a nivel global, se incorpora desde el 23 de octubre al catálogo de AnimeBox, con su doblaje al castellano y su audio original en japonés con subtítulos disponibles en simultáneo para quienes prefieran la experiencia sin intermediarios, y créanme que la comunidad de seguidores venía reclamando este título en particular desde hacía rato, porque se trata de una de esas películas que condensan todo lo que la serie supo construir durante años.
Una historia con más sangre en el guion que en la espada
Lo que distingue a este filme del resto de la saga no es solo el despliegue de acción al que Eiichiro Oda nos tiene acostumbrados, sino el peso que el propio mangaka le imprimió a la producción: es el segundo trabajo concebido dentro de la línea One Piece Film con participación directa del autor, y eso se nota en que los hechos y personajes terminan enganchándose con el universo general de la historia de un modo que otras cintas de la franquicia ni siquiera intentaron. El antagonista central es Zephyr, un marine retirado que levantó su propio ejército, los Neo Marines, con un objetivo tan extremista como concreto: borrar del mapa todas las frutas del diablo del mundo. Pero detrás de esa cruzada hay un trasfondo personal que le da al relato una densidad poco habitual dentro del anime de aventuras, porque Zephyr carga con un rencor profundo hacia la propia institución que lo formó, y eso permite que la película muestre a los marines desde un lugar que rara vez habíamos visto en pantalla: como víctimas del sistema que los modeló, seres humanos con contradicciones y no como villanos de turno ni como burocracia caricaturesca. Figuras pesadas de la franquicia como Sengoku y Kuzan tienen aquí un rol central, y eso vuelve a la película una pieza casi obligada para entender los recovecos morales que Oda siempre sembró entre bambalinas.
Detrás de cámara se sentó Tatsuya Nagamine, un realizador de larguísima trayectoria en Toei Animation que ya había consolidado su firma en otros dos hitos del género: Dragon Ball Super: Broly, que redefinió por completo cómo se entiende el cine del saiyan en este siglo, y el Arco de Wano dentro de la serie de televisión de One Piece, considerado por muchísimos seguidores como el pico narrativo del animé hasta la fecha. One Piece Film Z fue una de sus últimas grandes producciones antes de su fallecimiento, y verla en streaming es también, en algún sentido, un modo de mantener viva la memoria de un director que dejó una huella profunda en la animación japonesa contemporánea. Luffy y los Sombrero de Paja, claro está, siguen siendo el corazón de la acción, pero el guion les cede espacio a los marines con una generosidad que muchos celebramos como un soplo de aire fresco, porque demuestra que el universo ideado por Oda es lo bastante vasto como para sostenerse incluso cuando la cámara se aleja del Luffy que todos llevamos adentro desde la infancia.
Mi recomendación, ya que me piden opinión
Si me preguntan a mí, Osvaldo Duarte, les digo lo que siempre les digo: vuelvan a esta película, descárbenla en el idioma que más les guste y regálense el rato sin mirar el reloj, que el bueno de Oda y el maestro Nagamine les dejaron una obra que merece verse dos veces. Yo, por las dudas, voy a optar por la versión con audio original en japonés, porque a esta altura de la vida uno aprende que algunas historias se disfrutan mejor cuando se escuchan en la lengua en que fueron pensadas.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Hamaguchi avisa que el cierre de la trilogía Final Fantasy VII Remake pedirá el espacio de una pequeña biblioteca en la consola

Teeto, el plataformas 3D con mutaciones que recupera el espíritu de los años 90

Belen: Película Argentina que Provoca Reflexiones sobre Derechos y Justicia
