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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ecos del Iguazú

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Paredes y la pelota de cristal: Boca lo cuida porque lo necesita

El capitán terminó con hielo en el muslo izquierdo ante Vélez y el cuerpo técnico ya decidió no quemarlo contra Gimnasia en Mendoza. La mira está puesta en el martes, cuando en la Bombonera se juega la ida de los cuartos de la Sudamericana ante San Pablo.

DV
Diego VillalbaDeportes · · 2 min de lectura
Paredes y la pelota de cristal: Boca lo cuida porque lo necesita

Salió caminando, sin hacer ruido, como el que sabe que todavía no le duele pero que mejor no tentar a la suerte. A los 42 del segundo tiempo, en la Bombonera y frente a Vélez, el capitán le hizo una seña al banco y se sentó. La cara posterior del muslo izquierdo, esa zona que en el fútbol argentino se lleva como un tesoro, empezaba a pasar factura. La gente lo aplaudió de pie, claro, porque el que se va antes es porque se está cuidando.

Le pusieron hielo al toque. Lo cierto es que Paredes arrastra una contractura y que en Boca, esta vez, mandaron el mensaje claro: no se juega con fuego. Rodolfo Arruabarrena lo dejó como un aviso y el propio jugador se fue diciendo sentirse bien. Pero los entrenadores no se bancan más pérdidas: Milton Delgado, otra pieza del medio, sigue con una distensión que tampoco tiene fecha de regreso.

Un físico que ya pasó demasiado alambre

Hay un dato que explica todo y que a veces se olvida entre tantas patadas: en mayo, Paredes jugó todo el segundo tiempo con un desgarro ante Universidad Católica, viajó a la selección, completó la recuperación en el cuerpo médico argentino y fue de menor a mayor hasta la final del Mundial ante España. Cuando volvió a Boca, se entrenó como si nada. Sin descanso, sin pausa, sin red.

Desde el regreso, el mediocampista encadenó seis partidos en apenas 17 días. La primera molestia lo marginó del cruce con Recoleta en Asunción y del empate con Racing. Volvió antes de lo previsto ante Lanús y ayer estuvo a punto de completar el partido con Vélez. Tuvo mucho despliegue, fue para arriba, fue para abajo. Se siente. Llevamos muchísimos partidos, tiró el entrenador, con el gesto de quien ya vio esta película.

“Tuvo mucho despliegue, fue para arriba, fue para abajo. Se siente. Llevamos muchísimos partidos.”Rodolfo Arruabarrena, entrenador de Boca

El calendario no perdona a nadie

  • El viernes, Boca visita a Gimnasia de Mendoza por el Clausura, con Paredes preservado y a la espera de evolución.
  • El martes, en la Bombonera, recibe a San Pablo por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
  • Una semana después se juega la revancha en Brasil, con un clásico ante San Lorenzo en el medio de la serie.
  • Más adelante aparece Racing por la Copa Argentina durante la ventana FIFA de septiembre.

El fixture lee como un menú sin postre: hay que elegir qué partido se gana y qué partido se empata. Con Paredes en duda y Delgado todavía entre algodones, el cuerpo técnico tiene una semana para decidir si arriesga al caudillo en la Copa o lo cuida pensando en lo que viene. La pregunta del millón es la de siempre en estas paredes: ¿se lo guarda para la Sudamericana o lo lleva a Mendoza porque el torneo local también cuenta? La respuesta, como siempre, se conocerá sobre la hora.

DV
Diego VillalbaDeportes

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