Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Ecos del Iguazú

Ecos del Iguazú

Portada — Turismo —

Sándwiches de miga en Buenos Aires: dónde rinde más cada peso entre cinco confiterías clásicas

Un relevamiento comparó los triples de jamón y queso de Las Violetas, Dos Escudos, Caren, La Vicente López y La Piedad: los precios iban de $3.200 a $3.500 y había diferencias notables de tamaño, pan y relleno. También probaron peceto, atún y vitel toné, y la conclusión es que conviene mirar el formato antes que el importe.

KS
Karina SzewczukTurismo · · 3 min de lectura
Sándwiches de miga en Buenos Aires: dónde rinde más cada peso entre cinco confiterías clásicas

Les cuento lo que fui armando mientras leía y masticaba mentalmente esta comparación: cinco confiterías de Buenos Aires, cinco triples de jamón y queso y un rango de precios bastante estrecho, de $3.200 a $3.500 al momento de la degustación. A primera vista, pareciera que la elección es cuestión de pocos pesos, pero cuando uno empieza a mirar el pan, el reparto del relleno y hasta el untado, la cosa cambia. Y cambia mucho.

El precio no siempre dice todo: el caso Dos Escudos y La Piedad

El ejemplo más claro lo dan Dos Escudos y La Piedad. El triple de Dos Escudos costaba $3.200 y era el más chico del grupo: por su ancho, tenía casi la mitad del tamaño del de La Piedad, que se vendía a $3.300. O sea, cien pesos más caro por una pieza sensiblemente más grande. Si uno se queda con el ticket, parece que están casi iguales; si mira la mesa, la diferencia es evidente.

  • Dos Escudos: triple de jamón y queso a $3.200, el más pequeño de los cinco.
  • La Piedad: triple de jamón y queso a $3.300, sensiblemente más grande.
  • La Vicente López: triple de jamón y queso a $3.500, con pan de miga de elaboración propia.
  • Las Violetas: triple de jamón y queso a $3.500, dentro del lote más caro.
  • Caren: triple de jamón y queso dentro del mismo rango, con su propio perfil de miga y untado.

Los especiales: peceto, atún y vitel toné también entran en la conversación

La nota no se quedó solo en el clásico. Dos Escudos ofreció una versión en pan negro con peceto, lechuga, tomate y un toque de mostaza a $3.600. Caren, en tanto, combinó peceto con tomate y huevo a $3.900: trescientos pesos más por unidad, con otra lógica de ingredientes. La Vicente López propuso un sándwich de queso, rúcula y tomate seco a $3.500, una opción más fresca dentro de la misma franja. Las Violetas se animó con un atún y queso a $6.800, claramente en otro escalón de precio, y La Piedad cerró con un especial de vitel toné con alcaparras, cuyo valor no figuraba en la información disponible.

Más allá de los importes, la degustación puso la lupa en tres cosas que a veces pasamos por alto: la textura y la humedad de la miga, la cantidad y la distribución del jamón y el queso, y el efecto del untado sobre el conjunto. Porque un sándwich de miga puede tener el mismo relleno en el papel y ser una experiencia completamente distinta en la boca si el pan está seco, si el queso queda arrinconado en una esquina o si el untado es generoso. Los especiales se probaron por separado y no integraron la clasificación principal, pero sirven para entender que cada casa tiene su propia firma.

“Cuando el pan se elabora en la casa, como en La Vicente López, fundada en 1905 en la zona norte, la miga tiene otra humedad y el sándwich se comporta distinto desde el primer mordisco.”Karina Szewczuk

Mi consejo práctico para el viajero -y para el porteño de toda la semana- es sencillo: antes de pedir por costumbre, miren el tamaño del triple, pregunten si el pan es propio y, si pueden, pidan un cuarto para probar el untado. Cien pesos de diferencia pueden significar media docena de bocados más o menos, y en un clásico tan porteño como el sándwich de miga, cada bocado cuenta.

KS
Karina SzewczukTurismo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo