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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Siete almuerzos y una cena para no aburrirse en la cocina: el menú que se cocina en casa del 14 al 20 de septiembre

Espárragos, zapallitos, brócoli, espinaca y las primeras frutillas del año se mezclan en una propuesta que va del bowl express del lunes a las costillas a la barbacoa del domingo, con la tarta de Blanca Cotta como broche de oro.

KS
Karina SzewczukTurismo · · 4 min de lectura
Siete almuerzos y una cena para no aburrirse en la cocina: el menú que se cocina en casa del 14 al 20 de septiembre

Les confieso algo: cada vez que arranca septiembre me pasa lo mismo. Voy a la verdulería con la lista del lunes y termino volviendo con los brazos llenos de cosas que no había pensado comprar, tentada por los primeros espárragos del año, los zapallitos redonditos que todavía están tiernos y, sobre todo, por las frutillas que empiezan a asomar en las bateas con esa fragancia que invita a llevárselas todas. Esa es, justamente, la lectura que hace el menú semanal que arranca este lunes 14 y se extiende hasta el domingo 20: apelar a productos de estación que están baratos, frescos y en su mejor momento, y resolver con ellos los almuerzos y cenas de toda la semana sin repetir sabores ni técnicas.

De lunes a viernes, opciones que se cocinan en menos de una hora

El lunes se abre con un bowl de arroz con huevo y palta, una combinación tan sencilla como rendidora que funciona tanto para el almuerzo como para una cena tardía después del trabajo. El martes aparece uno de mis clásicos de cabecera: la quiche de espárragos, esa tarta salada de origen francés que lleva una base de masa brisée y un relleno de huevos con crema, y que en casa siempre sobrevive dos días porque es de esas preparaciones que mejoran de un día para el otro.

El miércoles le toca el turno a las supremas de pollo doradas con una salsa liviana de mostaza, queso descremado y espinaca fresca, una preparación que se cocina en pocos minutos y que sirve tanto para el mediodía como para la noche. El jueves, en cambio, la propuesta es bien de campo: un revuelto de zapallitos rendidor, con un truco que marca la diferencia y que vale la pena anotar: agregar queso rallado al final, con el fuego apagado, para que se derrita en el propio plato. Si sobra, no se preocupen: también funciona como guarnición para carnes a la parrilla o pollo al horno.

El viernes cierra la semana laboral con canastitas de brócoli rellenas con pollo desmenuzado, panceta dorada y brócoli, todo envuelto en masa de empanada y cocinado al horno. La ventaja, y lo digo por experiencia propia, es que estas canastitas admiten bastante más relleno que una empanada tradicional y, además, nos ahorran el repulgue: un golazo para los que, como yo, pelean siempre con el cierre del borde.

El fin de semana, para cocinar sin apuro

El sábado se toma nota y se busca el rallador más grande: la propuesta es canelones de verdura con masa de panqueques. Un consejo útil que vale la pena repetir: para que la masa sostenga bien el relleno sin romperse, conviene prepararla un poco más gruesa que la que usamos para los panqueques dulces. Y si quieren darse un gusto visual, hay un truco que siempre sorprende: licuar unas hojas de espinaca o acelga junto con la preparación y conseguir una masa de un verde intenso que le da un toque festivo al plato.

El domingo, en cambio, pide encender el horno con tiempo: las ribs de cerdo a la barbacoa, esas costillas que se cocinan lentamente en caldo y después se terminan en el horno con salsa barbacoa, tienen un resultado final dulce y ahumado que convierte cualquier reunión en domingo de patio. Para el postre, la elección es bien clásica: la tarta de frutillas de Blanca Cotta, con masa quebrada, una capa generosa de dulce de leche, crema y frutillas frescas arriba. Aunque la plena temporada de frutillas todavía no llegó, ya se consiguen en las verdulerías y están en su punto justo para esta preparación, que admite variantes según el dulzor de la fruta.

“Entre espárragos, zapallitos y las primeras frutillas del año, la cocina de septiembre vuelve a tener esos aromas que anticipan la primavera y que invitan a quedarse un rato más en la mesa.”Karina Szewczuk, Turismo

Mi consejo práctico para el viajero de la semana, ya sea que cocine en casa o esté de paso por algún destino: armen la lista del súper el domingo a la noche, compren los productos frescos el lunes a la mañana y, sobre todo, no se salteen el queso rallado en el revuelto de zapallitos ni la masa de panqueques verde del sábado. Son esos pequeños detalles los que, sin hacer ruido, terminan marcando la diferencia entre una semana cualquiera y una semana realmente sabrosa.

KS
Karina SzewczukTurismo

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