Una semana con paraguas siempre a mano: Neuquén entra en alerta amarilla por lluvias y tormentas
El Servicio Meteorológico Nacional prevé un lunes 19 con inestabilidad, un miércoles 21 con tormentas, granizo y fuertes ráfagas, y el ingreso de aire polar el jueves que puede dejar 3°C en la madrugada del viernes.

Son las primeras horas del lunes en Neuquén y ya se siente ese rumor de lluvia fina que anticipa lo que viene. El Servicio Meteorológico Nacional acaba de emitir una alerta amarilla que cubre toda la provincia, y por cinco días no se guardará el paraguas ni un solo rato. Lo que arrancó como un pronóstico se transformó en una recomendación práctica para vecinos y vecinas: reprogramar salidas al aire libre, revisar desagües, asegurar techos y, sobre todo, no subestimar el pico del miércoles.
La acumulación prevista ronda entre 10 y 20 milímetros, con la posibilidad de que en algunos puntos del territorio neuquino esa cifra se quede corta. No es una tormenta extraordinaria, pero sí es un evento extendido en el tiempo, lo que muchas veces termina generando más problemas que un chaparrón corto y contundente.
Día por día, lo que se viene
- Lunes 19: arranca con lluvias débiles y dispersas, la máxima llega a 20°C y los vientos del noreste soplan a 29 km/h, con ráfagas que pueden tocar los 39 km/h. La noche cierra con mínimas de 7°C y ráfagas que se mantienen activas.
- Martes 20: continúa el panorama inestable, con máximas de 19°C y vientos del noreste a 24 km/h. La mínima vuelve a quedar en torno a los 7°C.
- Miércoles 21: el día más complicado de la semana. Tormentas eléctricas, chaparrones y probable caída de granizo, con una máxima de 19°C y vientos del sudeste que alcanzan los 37 km/h, con ráfagas de hasta 49 km/h.
- Jueves 22: se suma un ingrediente extra. Ingresa una masa de aire polar que intensifica las lluvias y baja las temperaturas. La máxima no pasa de 15°C y la noche se vuelve fría de verdad.
- Viernes 23: llega el alivio gradual. Cielo nublado, lluvias que ceden, máxima de 17°C y vientos en calma. Un respiro antes de un fin de semana que pinta más estable.
El frío que se suma a la lluvia
El dato que más llama la atención de quienes viven en la región no son los milímetros de lluvia, sino la combinación con el descenso térmico. El ingreso de aire polar el jueves no sólo refuerza las precipitaciones sino que derrumba el termómetro, y la madrugada del viernes puede llegar a 3°C en distintos puntos de la provincia. Es el clásico combo que complica a familias en barrios con calefacción a gas, a quienes cuidan animales en zonas rurales y a quienes circulan por rutas de ripio en la cordillera.
Para los equipos de emergencia, la secuencia tiene un orden lógico: empezar a monitorear acumulaciones el lunes, reforzar presencia preventiva el martes y desplegar tareas de asistencia el miércoles y jueves, cuando se concentran las tormentas y el viento más fuerte. Vialidad provincial suele recordar en estos casos la necesidad de consultar el estado de rutas antes de viajar, especialmente hacia el sur y hacia la zona de los lagos, donde la combinación de lluvia y frío suele dejar huella.
En lo cotidiano, lo que se observa en almacenes y estaciones de servicio de Neuquén capital es una pequeña carrera por aprovisionarse antes del pico: velas, guantes, ropa de abrigo y elementos para mantener la calefacción seca y funcionando. No hay saqueo ni histeria, es apenas el gesto habitual de quien conoce el clima patagónico y sabe que un malón de cinco días pide organización doméstica.
Quien tenga que salir, conviene revisar el parte actualizado del SMN antes de moverse. Quienes trabajan al aire libre, sobre todo en obras, chacras y campamentos turísticos, saben que este tipo de alerta amarilla obliga a ajustar cronogramas. Y quienes viven en zonas ribereñas miran con atención el nivel de los ríos y arroyos, porque la lluvia sostenida puede convertirse en otro problema el jueves y viernes.
Yo lo cuento como siempre desde el llano, a la vista del termómetro y del radar, pero con el oído bien puesto en lo que pase cada jornada. Esta semana, más que nunca, vale la pena tomarse en serio los partes cada seis horas. El miércoles hay tormenta, el jueves hay frío, y el viernes, si todo va como está previsto, recién ahí se podrá mirar hacia afuera y empezar a descansar.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo



