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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ecos del Iguazú

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Venecia se rindió dos veces: la ovación a Herzog y el regreso de McDonagh con aroma a Allende

El Lido volvió a latir con fuerza este lunes: la nueva película de Werner Herzog, con las hermanas Mara y Orlando Bloom, se llevó más de siete minutos de aplausos, mientras que el británico Martin McDonagh desembarcó en la competencia oficial con un thriller de espionaje ambientado en Chile durante el golpe de 1973, con la argentina Ailín Salas en el elenco.

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Osvaldo DuarteCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
Venecia se rindió dos veces: la ovación a Herzog y el regreso de McDonagh con aroma a Allende

Tengo que confesar algo antes de arrancar: cada vez que cruzo mentalmente la laguna de San Marcos y me imagino caminando por el Lido, me vuelve a la memoria la primera vez que vi una alfombra roja veneciana por televisión, allá por los años ochenta, cuando el cine todavía se vivía como un rito colectivo y las luces del Palacio del Cine parecían abrazar a las estrellas. Por eso, cuando supe que la jornada de este lunes en el Festival Internacional de Cine de Venecia iba a tener dos estrenos fuertes, no pude evitar sentarme a tomar nota como si estuviera otra vez frente al viejo aparato, con el ruido a estática y todo.

La primera película de la que hay que hablar es la del alemán Werner Herzog, a quien en estas latitudes solemos llamar simplemente Herzog, como si fuera uno más de la familia cinematográfica. Su nuevo film, Bucking Fastard, tuvo una proyección que ya quedó en los anales del festival: más de siete minutos de aplausos de pie, una cifra que en Venecia no se regala si uno no mueve algo profundo en el público. La película reúne por primera vez frente a cámara a las hermanas Kate y Rooney Mara, que aquí se animan a un registro distinto, metiéndose en la piel de dos gemelas que construyen un mundo propio de fantasía, nada menos. El reparto lo completa Orlando Bloom, que vuelve a ponerse el traje de galán y que, según cuentan los cables, se acercó a los presentes después de la función para firmar autógrafos y sacarse fotos, en una de esas escenas que confirman que el star system sigue vivo en Europa.

Un McDonagh con acento chileno

El otro estreno fuerte de la jornada llegó de la mano del británico Martin McDonagh, un director que en Buenos Aires muchos seguimos desde sus primeros cortometrajes y que con Bienvenidos a Zombilandia y Tres anuncios por un crimen se ganó un lugar propio en el cine de autor con mayúsculas. Su nueva película se llama Caballo salvaje nueve y propone un thriller de espionaje ambientado en Chile durante el golpe de Estado de 1973, el año del asesinato del presidente Salvador Allende. La historia sigue a dos agentes de la CIA en una misión que los lleva desde Santiago de Chile hasta la Isla de Pascua, una combinación geográfica que ya anticipa el tono incómodo y ambicioso del film.

El elenco es de aquellos que hacen temblar la platea: John Malkovich, Sam Rockwell, Steve Buscemi, Parker Posey, la chilena Mariana Di Girolamo y, atención, la actriz Ailín Salas, nacida en Brasil y radicada en la Argentina, que se metió en el reparto y pisó la alfombra roja previa a la proyección junto a Di Girolamo y al propio Buscemi, entre otros. El film compite por el León de Oro, lo que dice mucho del lugar que ocupa McDonagh en el mapa actual de los festivales más importantes del mundo.

  • Bucking Fastard, de Werner Herzog, recibió más de siete minutos de aplausos de pie en su proyección en el Lido.
  • Es la primera vez que Kate y Rooney Mara trabajan juntas frente a cámara, en un drama de fantasía sobre dos gemelas.
  • Orlando Bloom completa el reparto y se quedó saludando al público tras la función.
  • Caballo salvaje nueve, de Martin McDonagh, compite por el León de Oro.
  • La trama sigue a dos agentes de la CIA entre Santiago y la Isla de Pascua durante el golpe de 1973 en Chile.
  • El elenco incluye a John Malkovich, Sam Rockwell, Steve Buscemi, Parker Posey, Mariana Di Girolamo y la argentina Ailín Salas.

Como cada vez que una película se anima a revisitar uno de los capítulos más oscuros de la historia latinoamericana reciente, uno no puede evitar pensar en lo entrelazadas que están las historias de las colonias, los golpes y los relatos que todavía hoy siguen buscando verdad y justicia. Esa memoria larga, la que nos atraviesa de norte a sur, es parte de lo que el cine europeo de autor viene a interrogar cuando se instala en una pantalla veneciana. A mí, particularmente, me genera una curiosidad enorme la jugada de McDonagh: mezclar espías norteamericanos con el golpe contra Allende es un terreno delicado, y ver cómo lo resuelve, con qué tipo de puesta y con qué mirada política, va a ser una de las claves del próximo León de Oro.

Si me obligan a elegir, me quedo con Caballo salvaje nueve, no porque Herzog me decepcione —todo lo contrario: siete minutos de ovación se ganan con algo serio—, sino porque cuando un director se anima a meter la lupa en un año tan sensible para nuestra región como 1973, con un elenco que incluye a una actriz que trabaja desde Buenos Aires, el compromiso deja de ser solo cinematográfico y pasa a ser casi un acto de memoria. Mi recomendación, entonces, es seguir de cerca ambas películas: la de Herzog por el reencuentro de las Mara y por ese pulso entre realidad y fantasía que tanto le gusta al alemán, y la de McDonagh porque promete sacudir la competencia oficial con una historia que, quiérase o no, también nos pertenece a los que escribimos y leemos desde el sur del continente.

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Osvaldo DuarteCultura y espectáculos

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